sábado, 7 de diciembre de 2013

Capitulo 26

-Ah, sí; perdona. -Me dijo levantándose. Salió de la cocina y fue hacia el salón. Terminé de desayunar y fui a verle.
-Ey, hola. -Sonreí.
-Será mejor que nos vayamos o llegaremos tarde al instituto. Se levantó y se fue hacia la salida. Salí por la puerta detrás suya. Me acequé a él, cogiéndole de la mano y acercándole a mi. -¿Qué? -Me gritó.
-Pues que te quiero, ¿vale? -Me puse de puntillas hasta alcanzar sus labios y le besé. Noté como a él se le escapaba una leve sonrisa, pero seguía besándome.
-Y yo a ti, pequeña. Perdona por lo de antes.
-Nada. Pero no lo vuelvas a hacer porque no me gusta. -Dije andando a su lado.
-Lo sé. Perdona, en serio.
-Nada. Oye, estoy un poco preocupada por Natalia.
-¿Y eso? -Me preguntó sonriendo.
-No digas nada, eh. Le gusta Louis y no soporta que tenga novia.
-Pero eso es algo normal, son celos. Los tiene todo el mundo. -Me dijo.
-Lo sé. Pero en Natalia es raro. Ella nunca ha tenido una relación formal. Siempre se lia con los chicos, pero no sale con ellos.
-Miriam, yo creo que ya es hora de que quiera a alguien de verdad. Igual que yo te quiero a ti, pues así.
-Te adoro. -Le miré a los ojos y le sonreí. -Me encantan tus ojos.
-Y a mi los tuyos. -Sonrió.
-Pero los míos son marrones. -Le dije.- No tienen nada de especial.
-Pues a mi me encantan. No por el color, sino por lo que transmiten.
-¿Y que transmiten?
-Que eres perfecta.
Sonrió y se agachó para besarme. Seguimos andando hasta llegar al instituto. Allí entramos con Louis, Natalia, Mónica y Liam por la puerta. Subimos las escaleras hasta llegar a las correspondientes clases. Natalia, Louis y yo teníamos clase de Historia. Las mesas estaban colocadas de tres así que nos sentamos juntos. La profesora comenzó a darnos clase. Yo no le hice mucho caso, estaba haciendo dibujos en mi cuaderno. Si al final estudiando del libro aprobaba con buenas notas. Aparte, nuestra profesora siempre nos acababa contando cosas de su vida, más que dar Historia.
-Y pensar que decían que los dinosaurios se habían extinguido. -Dijo Louis mirando a la profesora. Natalia y yo reimos. Yo seguí haciendo dibujos mientras Natalia miraba a Louis.
-¿Qué miras tanto? -Dijo Louis devolviéndola a la Tierra.
-Eh... Nada. Supongo. Que me perdones por lo de ayer.
-Ah, bueno. No importa. Lo pasado, pasado está. Y tú, perdonada.
-Gracias, Louis. Eres genial. -Dijo Natalia.
-¿Eh?
-Osea, a ver. Digo que es genial que lo pasado, pasado esté; sí. -Dijo Natalia soltando una risita nerviosa y mirándo sus pulseras, con las que jugueteaba nerviosa.
Seguimos escuchando la aburrida clase, o al menos fingiendolo. Yo no hacia ni caso a las palabras de la profesora. Terminó la clase, por fin, y pudimos salir por la puerta. ¿Qué tocaba ahora? Educacion física. Bien, nada me hacía más ilusión que ponerme a correr a las nueve de la mañana, después de haber dormido poco. Aparte, que aquella asignatura no era mi punto fuerte. Natalia y yo fuimos a los vestuarios. Allí nos encontramos con Harry, que le tocaba la misma clase que a nosotras. Nos pusimos nuestro chándal y fuimos al patio. Nuestro profesor nos hizo hacer grupos de dos, por lo que fui con Natalia. Era un juego de resistencia. Tu compañero tenia que contar las vueltas que podias dar al patio en quince minutos, corriendo. Natalia dio unas seis vueltas y se tiro al suelo.
-¿Como es que no puedes mas? Hay gente que supera las veinte vueltas.
-Correr no es lo mío. -Contestó ella sentandose en un banco, a mi lado.
-Tranquila, -le dije.- que ahora me toca a mí.
-Calla. Tú seguro que haces el doble que yo.
Cuando nos tocó el turno a los demas, salimos a dar las vueltas. Yo me canse a las cuatro que di, pero segui corriendo. Solo corría por intentar ponerme al lado de Harry, que corría el triple de rápido que yo. Sabía que no le iba a alcanzar, pero me pareció buena motivación para mejorar mi nota. A la vuelta número quince no sentía las piernas. Harry pasó por mi lado sonriéndome. Entonces intenté correr más rápido para ponerme a su lado. Imposible. Me paré, pero al menos hice dieciocho vueltas. Me senté en uno de los bancos, al lado de Natalia y traté de respirar.
-Estas roja. -Me dijo ella.
-Lo sé. Pero al menos he hecho más que la otra vez.
-Ya, y yo solo siete...
-Corre más. -Le dije sonriendo.
-Pero si corro, sudo; y si sudo, ¡se me corre el maquillaje!
-Madre mía...
Miré ha Harry, que se había parado cansado. Fue a beber agua y vino hacia nosotras.
-¿Estás bien?
 -No... Buah. Me va a dar algo. -Dijo sonriendo.
-Ains... Mi tomatito cherry. -Le di un beso en la mejilla.
-Eh... No. Aquí no. -Dijo Natalia riendo. Sonreí y miré a Harry. El suspiraba, fatigado. Reí.
--------------
Acabamos las clases y por fin pudimos salir del instituto.
-Buah. -Dijo Natalia.
-¿Qué? -Le dije.
-Chicas, mirad hacia allá. -Señaló a una chica que se acercaba hacia Louis y le besaba. Natalia puso cara de haberse comido algo en mal estado y empezó a caminar rápido. Niall se acercó a nosotras, seguido por Harry.
-Bueno, chicas. Me voy a mi casa, adiós. -Dijo Natalia, ya lejos de nosotras.
-¿Qué le pasa? -Preguntó Harry. Mónica y yo nos miramos, pero ninguna de las dos respondió. Harry se encogió de hombros y siguió caminando con nosotras. Íbamos en silencio, algo bastante raro.
-Bueno, chicos. Yo me tengo que ir por aqui. Hasta mañana. -Mónica de despidió de nosotros.
-Te acompaño. -Dijo Niall. -Niall, tu casa está por el otro lado...
-No importa, te acompaño igualmente. -Dijo él sonriéndola.
-Como quieras. -Mónica se mordió el labio mientras caminaba.
-¡No hagas eso! -Le dijo Niall.
-¿El qué? -Morderte el labio. Me vuelves loco. -Sonrió.
-¿Y puedo hacer esto? -Mónica se puso de puntillas hasta alcanzar los labios de Niall. Se acercó más a él y juntaron sus frentes.
-Esto es peor que lo del labio. -Sonrió. Ella juntó sus labios con los de Niall, envolviéndole en un cálido y tierno beso. El la cogió de la cintura, haciendo que sus cuerpos chocasen.
-Te quiero, Niall.



------------------------------------------------------
[CHIIIIICAAAAS, LECTORAS, KIWIS. VALE, YA. PUES ESO, SIENTO HABER SUBIDO TAAAAN TARDE. NO TENÍA EL ORDE Y LO PASÉ MAL T.T ESTUVE ESCRIBIENDO DESDE EL MÓVIL, PERO NO ME DEJABA SUBIRLOS. Y COMO SOY TAAAAAN VAGA, COMO QUE PASÉ DE INTENTARLO OTRA VEZ MÁS. BUENO, YA SABÉIS. GRACIAS A LAS LECTORAS FANTASMAS, Y A LAS QUE DE VERDAD ME DAN SU OPINIÓN, POR EJEMPLO EN TUENTI (Miriam Styles Malik). INTENTARÉ SUBIR PRONTO SI PUEDO.
ME HARÍA TAMBIÉN MUCHA ILU QUE OS PASASEIS POR MIS OTRAS NOVES Y TAL.
VALE, AHORA CONDICIONES: PARA PODER SUBIR SIGUIENTE CAP, NECESITO AL MENOS 05 COMENTARIOS AQUÍ, EN EL BLOG.
GRACIAS Y BESITOS.
ATT: MIRIAM]

domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo 25

Al terminar la canción lenta, todos se soltaron de sus parejas y volvió la party. Yo estaba besando a Harry tranquilamente cuando Natalia me cogió del brazo y apartó de él.
-¿Qué haces? -Grité mientras me arrastraba hasta el salón.
-Nada... Simplemente quería... Pasar el rato con... Mi mejor amiga... Sí, eso. -Dijo levantando la cabeza mirando hacia el patio.
-Vale, ahora sí. ¿Qué quieres?
-Mira, Lou le va a contar a Harry cosas que no me ha dicho cuando bailabamos. Quiero que hables con tu Hazzita y le saques todo lo que puedas, ¿vale?
-¿Qué? ¿Para qué?
-Pues porque necesito saber si a Lou le gusto.
-¿No has pensado en preguntárselo?
-Nah, eso es demasiado complicado.
-Claro, es más fácil sonsacarle información al novio de tu amiga en vez de ir ahí y hablar con Louis, ¿no?
-Exacto.
-Bueno... Venga, va. Pero júrame que me dejarás bailar con Harry tranquila.
-Vaaaaale. Mierda, mierda, mierda.
-¿Qué te pasa ahora?
-Mónica y Niall se han acercado al grupo. Con ella delante, Lou no le contará nada a Harry... Así que te tendré que estar dando por culo toda la noche.
-¿Quieres acabar de nuevo en la piscina? -La miré desafiante.
-Vale, vale. Volvamos.
Fuimos hacia donde estaban los demás.
-Huola. -Me dijo Harry cogiéndome de la cintura y acercándome a él. Pegó su nariz junto a la mía y me sonrió. -Has tardado, eh.
-Lo sé. Pero mejor tarde que nunca. -Le besé pasando mis manos por sus rizos, mientras él las pasaba por mis caderas.
-Dios mío. Ponerles una cama aquí mismo. -Rió Liam.
 Natalia fue hacia las bebidas. Estuvo un rato ahí hasta que Mónica se acercó a ella.
-¿Estás bien? ¿Vamos con los demás?
-No, espera. Quiero otra cerveza más.
-¿Cuantas llevas?
-Solo me he bebido una. -Mintió Natalia.
-¿Segura? Según tu voz no lo parece.
-Nah. Estoy bien. -Se sirvió otra cerveza más.
-Vale ya. -Mónica la arrastró del brazo y la llevó hasta el grupo.
-Mónica, te he dicho que estoy bien.
-Habla raro. -Dijo Niall mirándola.
-Ha bebido...
-¿Sabes, Lou? Tu novia; la Alice esa, me parece una graaan puta. -Dijo Natalia tambaleándose. -Es más, te mereces a alguien mejor. Y que esté más buena, claro.
-Eh... Louis. Perdónala, ¿vale? Está borracha, no sabe lo que dice. -Dijo Mónica mirándola.
-¿Sabes, Mónica? Dicen que los borrachos siempre dicen la verdad. -Dijo Natalia mirando a Louis. -Por algo estaré diciendo esto.
-¡Alice no es puta! ¡Es una chica genial! -Dijo Louis.
-Ya, ya.
-Louis, perdónala. Está borracha y...
-Ya, en fin. Paso de hablar con ella si está así.
-Pues adiós. -Natalia se dio media vuelta y se fue hacia el salón.
Yo sonreía y andaba agarrada de la mano de Harry hacia el grupo. El me miraba a los ojos. Todos se nos quedaron mirando.
-¿Qué? -Dije extrañada.
-Natalia ha bebido más de la cuenta... Y la novia de Louis ha salido perjudicada. -Contestó Liam.
-Pues entonces... -Dijo Harry.
-Me tocará a mi hablar con ella... -Acabé su frase.
 -Ni te molestes. -Me dijo Louis.
Sin hacerle caso me dirigí hacia el salón y fui a por Natalia. La encontré sentada en el sofá hablando con un chico. Me acerqué a ella y la cogí de un brazo levantándola.
-¿Cuántas te has bebido? -Le pregunté.
-Cuatro... Creo.
-Ya... Y todo lo que le has soltado a Lou. No es porque estuvieses muy borracha, ¿no?
-Sí. Sí lo estaba.
-Natalia, te conozco desde hace un montón de tiempo. Puedes engañarles a todos ellos, a mí no. Tu eres capaz de aguantar más cervezas que esas y seguir sobria. Explica.
-Haber... No ha sido porque haya bebido o no. Necesitaba soltarlo, y ahora, al tomarme esas cuatro cervezas pues... Salió solo. -Me dijo.
-Ya... ¿Y si vamos allí y le pides perdón a Louis?
-Sí... -Me sonrió y se dio la vuelta. -Eh... Adiós. -Sonrió al chico y volvió conmigo al patio. Fuimos con el grupo y se intentó disculpar. -Eh... Louis. Que... Joder. Lo siento, ¿vale? Tu novia no tiene la culpa de nada y yo la he cagado insultándola. Perdón.
-Ya. Bueno... ¿Amigos? -Dijo Louis tendiéndole la mano.
-Claro. -Dijo Natalia sonriendo.
*-*-*-*-*-*-*-*-*
A las dos de la mañana fuimos cada uno a nuestras casas. Harry arrancó el coche.
-Bueno, ¿qué tal? -Le pregunté.
-Pues... Genial. -Me dijo con una gran sonrisa.
-Me alegro, cielo. -Sonreí.- Bueno... Mañana es tu último día en mi casa y tal...
-Sí. Así que habrá que aprobecharlo de alguna manera, ¿no? -Dijo juguetonamente.
 -Uisuisuisuis... Que perver te estas volviendo, Hazzita. -Le dije riendo.
Al llegar a casa, nos pusimos los pijamas y nos fuimos a dormir. Mejor dicho, me puse el pijama, ya que Harry se quedó en bóxers. Nos metimos dentro de mi cama.
-Te quiero, enana. -Harry me abrazó.
-No me abraces sin camisa que me da algo. -Sonreí mientras me soltaba.- No, abrázame mejor.
-Que boba eres. -Dijo riendo.
Nos quedamos dormidos, abrazados. A la mañana siguiente me desperté aún abrazada a él. Harry estaba despierto, pero me miraba mientras yo dormía.
-Ay, que susto me has dado. -Le dije.
-No quería despertarte. Y estás tan mona dormida... -Sonrió.
-Oh; lo sé. -Dije.- Soy adorable.
-Jajajaja y estás tonta.
-No me hagas hablar, Harry... -Le dije sonriendo.
Ambos nos levantamos de mi cama y fuimos al armario. Yo me cogí lo primero que pillé y me fui al baño. Entré en la ducha y llamaron a la puerta.
-Em... Estoy yo. -Dije.
-Soy Harry. -Contestó. -Déjame entrar, anda.
-No, Harry. Me estoy duchando, me da corte.
Harry abrió la puerta y entró dentro. Yo me tapé con la cortina de la ducha.
-Harry, cielo. Me da corte, ¿puedes irte? -Le dije.
-Soy tu novio... ¿Por qué te da tanto corte?
-Porque sí. Aparte hay que irse al instituto.
-Ya... -Dijo Harry saliendo.- Perdona...
Suspiré. Al terminar de ducharme, me vestí y bajé a desayunar. Al ver a Harry me sentí un poco incómoda. No quiero que piense algo que no es verdad, pero me daba corte y... Buff.
-Eh... Harry...

sábado, 7 de septiembre de 2013

Capítulo 24

-Yo... Quería darte las gracias por el vestido. En verdad, es perfecto.
-Sí, lo sé. Te queda genial.
-No, no digo el vestido. Digo que es perfecto como me tratas. Me haces sentir demasiado bien. -Mónica miró al suelo.
-Bueno, de eso se trata, ¿no? -Sonrió él.
-Bueno... Creo que tendría que volver con mis amigas... Gracias de nuevo, Niall. -Mónica le dio un beso en la mejilla y le sonrió. Luego volvió a salir al patio. Yo me senté en el sofá, junto a Harry.
-Hola. -Sonreí.- Te venía a decir que...
-No quiero que me digas nada. Déjame.
-No, Harry. No. Eres tan bobo... ¿Como no te has dado cuenta de que tú eres el único, de que lo decía en broma? Mira, yo te quiero solo a ti. Y nada ni nadie van a hacerme cambiar de opinión, ¿entiendes?
Me miró abriendo sus preciosos ojos. Se fue acercándo lentamente a mí hasta besarme.
-Tienes razón. Soy idiota. ¿Te estoy amargando la fiesta?
-¡No, hombre! ¡No digas eso! Vamos con los demás fuera.
-Me siento completamente idiota... -Me dijo, a lo que yo solté una pequeña risa.
Me cogió la mano y apoyé mi cabeza en su hombro, mientras andábamos hacia el grupo. En verdad hacíamos una pareja muy bonita. Estuvimos bailando y riéndonos. Louis no paraba de mirar a Natalia, que bailaba con Zayn cerca del borde de la piscina. Tuvo una idea. Se acerco lentamente hacia Zayn.
-¡Hola, chicos! -Dijo dándole un leve empujón por la espalda a Zayn, lo bastante fuerte como para hacerle caer al agua. Todos los que bailaban pararon para ver aquella escena.
-¿¡¿Pero tú estas bien?!? ¡Zayn no sabe nadar! -Gritó Natalia.
-¡No tenía ni idea!
Al ver que nadie hacia nada por ayudar a Zayn, Natalia se tiró a la piscina, seguida por Louis. Entre los dos pudieron sacarle. Todos los allí presentes miraban atónitos. Algunos reían y otros flipaban.
-Dios... Pensé que no lo contaba. -Diji Zayn. -Gracias.
-¿Estás bien? Es que el pobre Louis es idiota. -Natalia le echó una mirada de odio. Se levantó y fue hacia el salón. Katy la llevó a su cuarto y la ofreció ropa y toallas. Louis y Zayn la siguieron. Subieron a su cuarto.
-Yo... Lo siento mucho. -Rompió el silencio Louis. -No tenía ni idea...
-Ya da igual. Yo estoy bien.
-Pero, ¿por que lo hiciste? -preguntó Natalia.
Al ver que Louis no respondía, se levantó y entró al baño. Comenzó a secarse el pelo con el secador de Katy. Al terminar, se quitó el vestido y secó con la toalla. Luego se puso la ropa que Katy le dio y salió por la puerta.
-Podéis pasar si queréis. -Salió del cuarto de Katy y bajó al patio.
-¿Te gusta? -preguntó Zayn.
-¿Qué? -Lou le miró tontamente.
-Natalia. ¿Te gusta?
-No, no. Yo tengo novia.
-¿Por que me has empujado si no te gusta?
-Eh...
-Bueno. Si acaso te gustase Natalia, deberías dejar a la chica con la que estás.
-Bueno. Sí. En caso de que Natalia me gustase, claro... Adiós, Zayn. -Louis salió de la habitación. Nosotros estábamos bailando y riendo en el patio, cuando llegó Niall.
-Eh... Hola a todos. Mónica, ¿podemos hablar?
-Sí. -Dijo Mónica con una sonrisa. Ambos se apartaron un poco de nosotros.
-¿Que vamos a hacer? Ya sabes. ¿Salimos? ¿Nos ignoramos? ¿El qué?
-Ignorarme te parece una buena opción, ¿no? -Mónica sonrió.
-¡No! ¡No! Me refiero a...
-Niall, lo he entendido. Mira, lo he pensado y... Nos conocemos desde hace... ¿Dos días? Deberíamos darnos más tiempo.
-Sí... Te entiendo...
-Vale, me alegro. -Sonrió.- ¿Vienes con nosotros?
-Sí. ¿No te importa?
-Nah. Quiero tenerte controladito; no me gusta que las chicas se te acerquen.
-Que boba eres, madre. Oye, ¿y la foto de esta tarde?
-Jajajaja. La subí. -Dijo Mónica entre risas.
-¿¡¿Qué?!? ¡No, por favor! ¡Dime que es coña!
-Já. La subí. Si salías bien.
-¿Bien? ¡Estaba empanado! -Sonrió Niall.
-Ya, pero eso es desde siempre. -Mónica miró al suelo y comenzó a reírse, intentando evitar la mírada de Niall.
-Que mala eres. -Rió.
-¡Y ahora una lenta! -Gritó Katy poniendo un nuevo CD. -¡Todos con pareja!
Todos los que estábamos allí fuimos a coger pareja; ya fuera tu novio, tu amigo, o un completo desconocido. Si no tenías pareja, eras un marginado; jajajajaja. Harry me cogió del brazo.
-Preciosa, ¿bailas?
-Em... Déjame pensarlo... Venga va.
-Pero primero... -Me cogió de la cintura y me acercó a él. Me miro juguetonamente a los ojos y me sonrió. Le devolví la sonrisa y le besé. Niall se acercó a Mónica.
-¿Quieres bailar?
-Eh...
-Oh, venga. Eres la única chica a la que se lo voy a pedir. No querrás que quede mal, ¿no?
-Bueno, vale. Me has convencido. -Dijo ella sonriendo y agarrando a Niall por el cuello.
-¡Bien! -Niall rió y la agarró de la cintura.
Natalia intentó buscar a algún chico, pero todos tenían pareja. Alguien se le acercó por detrás.
-Eh... Hola. Natalia, lo siento mucho por lo de antes.
-Bueno, no pasa nada. Si total, Zayn está bien.
-Entonces, ¿amigos?
-Sí. Pero me has fastidiado mi vestido. -Natalia pasó sus brazos alrededor del cuello de Lou; y este la cogió por la cintura.
-Digamos que no me gustaba como te quedaba. Era demasiado ajustado. Sin ofender, parecías una...
-Ya, no eres el único que me lo ha dicho... -Rió. -Estás empapado.
-Katy no tenía ropa para mi. -Ambos se miraron y rieron.- Bueno, ¿tú tienes novio?
-Eh... No. No como tú, que se te ve tan feliz con Alice...
-Sí... Ella es... Fantástica.
-¿Y de que la conocías?
-Es hija de unos amigos de mi padre... Les parece una chica encantadora.
-Sí. En verdad lo parece... No da la misma apariencia que yo.
-¿Que dices, Natalia?
-Nada. Ella no parece tan puta como yo a primera vista.
-Eh, no. Tú no eres puta.
-No, buah. Por eso el chico que taaaaanto me gusta no saldría nunca conmigo.
-Pues eso es porque es idiota y no se da cuenta de lo que vales. Y por cierto, ¿quién es?
-No, si idiota ya sé que es. Y tampoco pilla muy bien las indirectas. -Sonrió. -La verdad, es la primera vez que me gusta un chico.
-¿A ti? ¿La primera vez?
-Sí. Con todos los que he estado es porque estan buenos, son ricos o necesito algo a cambio. Y tampoco que se diga he salido con alguno. Solo me lio con ellos y tal...
-¿Y porque no le dices lo que sientes? -Louis movía a Natalia al ritmo de la música. -Oye, bailas bien.
-Gracias. -Natalia sonrió.- Pues supongo que porque el se reirá de mí.
-Pues si se ríe no merece la pena.
-Ya... Supongo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Capítulo 23

El cartero le entregó a Mónica un paquete marrón.
-Firma aquí, por favor.
Mónica cogió el boli y firmó en la hoja. Sujetó el paquete con una mano y cerró la puerta con la otra. Se sentó en el suelo, poniendo el paquete en frente suya. Lo abrió y vio el precioso vestido azul que antes se quedó mirando. Al cogerlo cayó una nota al suelo. La abrió y la leyó.
"Eh... Hola Mónica. Bueno, supongo que sabes quien soy. Niall. Que te vi tan contenta cuando te quedaste embobada mirando el vestido, que decidí comprártelo. Supongo que te quedará genial. Aunque me dijiste que no lo hiciese. Bueno, pues eso. Que gracias por todo. Gracias por eseñarme esas bonitas sonrisas tuyas, por todas esas tonterías y... Por aquellos besos. Se que la cagué con lo de Miriam. Pero que gracias a ti, he cambiado. Gracias a aquello que me dijiste. Aunque sea desde hace poco, me encantas. Es verte y sentir una especie de hormigueo. Perdona por lo que te haya molestado...
Te quiere:
Niall."
-Oh, dios mío. -Dijo Mónica emocionada, con una mano tapando su boca. Cogió el móvil y me llamó.
-¿Miriam?
-Hola, Mónica. -Dije. -Dime.
-Esta tarde la pasé con Niall y fue genial.
-¿Sí? Que bien. ¿Que pasó?
-Vi un vestido azul precioso y... Niall me preguntó que si lo compraba pero no le dejé. Entonces me han traído un paquete que llevaba el vestido, y una nota preciosa de Niall. Y estoy confundida. Ya no se que debo hacer. No se si quiero estar con él. ¿Que crees que debo hacer? -Me preguntó ella nerviosa.
 -Yo creo que ni una cosa ni la otra. Daos tiempo. Han pasado dos días y ya os habéis besado no sé cuantas veces. Tú espera unas semamas, a ver que pasa.
-Ya; sí. Tienes razón.
-¿Vas a preguntarle a Natalia?
-¿Para que? Su respuesta va a ser que no me acerque a él.
-Ya... Bueno te dejo, cielo. Que me voy a vestir y a intentar peinarme.
-Adiós, Miriam, te quiero.
-Y yo.-Sonreí. Colgamos.
Mónica miró la hora. Las ocho. Se quitó la ropa que llevaba y fue hacia el baño. Se puso su vestido azul, sin tirantes, y se miró al espejo. Dio un par de vueltas y sonrió varias veces. Luego cogió rimel, lápiz de ojos y pintalabios. Se maquilló y volvió a sonreír.
Mientras, Natalia se terminaba de colocar un vestido negro y ajustado. Se maquilló lo suficiente como para parecer una... Mejor me callo. Salió de su casa cogiendo su bolso, también negro. Cerró la puerta y fue a recoger a Mónica.
Yo me puse un vestido color rosa chicle claro, me puse rimel y fui a ver a Harry.
-Dios mío. -Dijo él sonriendo a la vez que me miraba.- Estás... Perfecta.
-No exageres, hombre. Seré tu novia, pero no tienes que mentir para verme contenta. -Sonreí.
-No, en serio. Lo estás.
-Harry cielo; deja de flipar y ponte la camisa, anda. -Sonreí.
-Vale. Pero... ¿y sí...? -Dijo mirándome juguetonamente.
-No, Harry. Ahora no, amor. -Me acerqué a él y le bese.
-Pero solo porque me lo dices tú, eh. -Me besó.
-Bueno, venga que no llegamos.
Fui al baño y cogí mi cepillo. Me desenredé el pelo como pude y me lo peiné un poco . Salí y allí estaba Harry esperándome. Le sonreí y cogí su mano. Tiré de él haciéndole bajar rápidamente las escaleras.
-¡Que me matas! -Gritó.
Sonreí y seguí tirando de él hacia la puerta. Salimos y montamos en su coche.
-¿Tú estás bien? -Dijo riendo.- Casi muero.
-¿Crees que yo mataría a mi príncipe favorito?
-No... Espera. ¿Hay más?
 -Puede... -Dije bromeando.
Estuvimos un rato en silencio. Era el primero que teníamos en días. Miré hacia mis tacones y luego le miré a él.
-Pero, ¿como puede haber más? ¿Que mierda te he hecho para que me digas esto?
-Pero Harry, simplemente era una...
-Déjame. ¿Quieres? -Dijo aparcando el coche en frente de la casa de Katy. Los dos salimos del coche y entramos en su casa.
-¡Hola! -Dijo ella. -Pasad.
Dentro vi a Mónica y a Natalia hablando. Harry y yo entramos. Fui hacia mis amigas.
-¡Hey! -Dije por detrás.
-¡Ostias, que susto! -Gritó Mónica. -¿Qué tal? ¿Quieres algo? -Dijo cogiendo su bebida.
-No, gracias. Pues... No muy bien...
-¿Y eso? -Dijo Natalia.
-Pues... Harry. Le dije que había más chicos, pero era de coña. Y ahora no quiere hablarme.
-Bueno, tía. Pasa. Este no puede vivir sin ti. -Dijo Natalia mirando a la puerta. -Dios mío.
Se giró hacia nosotras y sonrió tontamente. Mónica y yo miramos la puerta, por la que entraba Louis.
-No lleva a su novia... Y parece que va a salir hacia el patio...
-Ya, ¿y? -Dijo Mónica.
-Pues que está loquísima por él. -Dije en bajo.- Oye, ¿ese es el vestido?
-Sí. Mola, ¿eh? Estoy buscando a Niall para agradecérselo, pero no le encuentro...
-Tal vez está fuera. ¿Vamos? -La miré.
-Sí, venga. Las tres salimos hacia el patio y vimos a Harry, Louis y Liam. Nos acercamos a ellos. Ví como Natalia miraba a Louis embobada.
-¿Habéis visto a Niall? -Les pregunté.
-No. -Contestó Lou.
-¿¡¿Así que Niall es ese otro chico?!? -Gritó Harry.
-¡Que no! ¡Que no hay más...! -Mónica me interrunpió. -Mira, está ahí. Voy a darle las gracias, Miriam.
-¿Ves, Harry? No soy yo la que buscaba a Niall.
-A ver, me lío. ¿Porque le va a dar las gracias Mónica a Niall? -Natalia me miró.
-Pregúntaselo a ella. -Contesté.
-Pero aún así, ¡hay más! -Harry se apartó del grupo y se sentó en uno de los sofás.
-Este chico es tan... -Dije mirándole.
-Miriam, yo creo que deberías hablar con él y explicárselo.
-Ya lo he intentado. Y no me escucha. ¿Como puede ser tan tonto?
-No es tonto. -Dijo Lou.- Lo que pasa es que le importas demasiado como para darse cuenta de que lo dices en broma.
-Ya... Bueno, iré a hablar con él. Me alejé del grupo. Mientras, un chico llamó a Natalia por detrás. Al girarse vio a Zayn.
-Hola, rubia. ¿Bailas?
Natalia miró hacia Louis, que la miraba esperando una respuesta. Bueno, total, él tiene novia. Sería desperdiciar una oportunidad con Zayn.
-Claro. -Sonrió mientras Zayn se la llevaba de la mano.
Mientras, Mónica perseguía a Niall.
-¡Eh! ¡Niall! -Gritó.
-¿Sí? -Dijo el al girarse. Al ver a Mónica se sorprendió.- Vaya... Estas fantástica. Te queda genial.

lunes, 26 de agosto de 2013

Capitulo 22

Tenía uno mío:
-Esta noche fiesta en casa de Katy; 21:30
Natalia esbozó una sonrisa. Pero al momento se le borró. Seguramente Louis iba a traer a su novia a la fiesta. Bueno, ¿qué más le daba Louis? Entre ellos no había nada. Solo amigos y punto. Natalia subió a su habitación. Eran las cuatro. Como tenía tiempo de sobra, se tumbó en la cama y se durmió. A Mónica le acababa de llegar el mismo mensaje.
-Todavía queda mucho. Iré a dar un paseo.
Fue al baño, se peinó un poco y bajó.
-Papá, esta noche hay una fiesta. ¿Me dejas ir? Porfi, porfi...
-Está bien. Pero dame un beso o nada. -Mónica se agachó y le dio un beso en la mejilla.
-Me voy a dar una vuelta. Adiós, papá.
Mónica salió por la puerta y guardó la llave en uno de sus bolsillos. Andó un rato y luego se paró en una heladería. Cogió un helado de vainilla y chocolate. Al girarse alguien se chocó con ella y le tiró todo el helado encima. Miró haber quien había sido, y para rematar, se fijó en un pelo rubio y unos ojazos azules. Mierda, Niall.
-¡Tú! ¡Mira como me has puesto! ¡Y mi helado!
-Joder, perdona. Te compraré otro. Te juro que no sabía que eras tú. Solo quería un helado. Lo siento mucho.
-Bueno... No hace falta que me compres nada.
 -¡Que sí! -Niall se acercó al chico de la heladería.- Dos helados de vainilla y chocolate, por favor. -Pagó y le dio uno a Mónica. -Tu helado. Toma.
-Gracias, Niall. Y bueno, ¿te has enterado de la fiesta de esta noche?
-Claro. ¡Niall Horan nunca se pierde una fiesta!
 -Pensé que te llevaría horas arreglarte. -Dijo Mónica con una risita.
-Nah. Decidí salir a dar un paseo para despejarme. ¿Y tú?
-Pues lo mismo...
-¿Damos ese paseo juntos? -propuso Niall.
-Me has comprado un helado, así que... ¡vale!
-Jajajaja. Y bueno... Según lo que me has dicho esta mañana... ¿No se supone que me tendría que olvidar de tí?
-Em, sí. Pero eso no quita que seamos amigos, ¿no? -dijo Mónica sonriendo mientras comia su helado.
-Tienes razón. Por cierto, tienes manchada la nariz de helado.
-¿Donde? Yo no lo veo. -Dijo Mónica poniéndose bizca. -Quítamelo, que me da vergüenza.
-Osea, ¿no te da vergüenza ponerte bizca y tener la nariz manchada sí? Que pava eres, madre. -Niall cogió su servilleta y le limpió la nariz.- Listo.
-Gracias, Niall. -Dijo Mónica sonriendo. De repente se paró en frente de una tienda.- Joder. Joder. ¡Que vestido tan bonito!
-¿Cuál? -preguntó Niall acercándose a ella.
-¡Ese! El azul. Me encanta. Oye, ahora que lo pienso no tengo ningún vestido bonito para ir a la fiesta...
-¿No? ¿Y que piensas ponerte? -dijo Niall.
-Pues no sé. Algo, supongo. -Dijo Mónica riendo.
-Quieres el vestido azul, ¿no? Yo te le compro.
-No, Niall. No hace falta. -Dijo Mónica nerviosa. -Me da igual.
-Bueno, como quieras.
Siguieron andando y comiéndose sus helados. Niall tuvo que pararse a limpiarle la nariz a Mónica de nuevo. Yo no sé como esta chica se comía el helado.
-Niall.
-¿Qué? -Dijo él.
-¡Foto! -Mónica se puso a su lado. Con su móvil hizo una foto de los dos.
 -¿A ver? -Dijo Niall mirando la foto.- Borra eso. Tengo cara de haberme fumado algo.
-Coño, que no. Que sales genial. Mírame a mí. Parece que me ha dado un tic en el ojo. -Dijo Mónica riendo.
-Si tu estas perfecta...
-¡Uy que falso! Más quisiera yo ser así...
-Pues para mí lo eres. -Dijo Niall sonriendo.
-Ya. Mucho, ¿no? -Mónica se paró.
-Pues sí. -Niall se acercó a ella, cogiéndola de la cintura y la besó.
-Eh... Niall... -Dijo Mónica apartándose.
-Perdona. Lo siento.
-No, nada. -Dijo Mónica rascándose el brazo.- ¿Que hora es?
-Las siete y media. ¿Por?
-De aquí a mi casa tardo quince minutos. Creo que debería irme ya para arreglarme y tal.
-Vale. -Dijo Niall sonriendo.- Adiós.
-Adiós.
Mónica se puso de puntillas y le dio un beso en la mejilla a Niall. Él le dedicó una bonita sonrisa. Cuando Mónica se alejó lo suficiente, Niall entró en la tienda en la que habían visto aquel vestido que tan bonito que le gustaba a Mónica.
-Eh, perdone. ¿Vio hace nada a una chica que puso la cara contra el cristal y se quedó mirando tontamente el cristal? Quiere ese vestido. ¿Cuanto es?
Después de haber pagado el vestido, fue hacia el servicio de correo y hablo con uno de los carteros.
-Necesito que enviéis esto urgentemente.
Niall les dio la dirección de la casa de Mónica. Ella se estaba probando todos los vestidos de su armario. No le convencía ninguno. Unos eran muy feos, otros demasiado pomposos. Si tuviera aquel vestido azul... La puerta sonó y bajo a abrir.

jueves, 22 de agosto de 2013

Capitulo 21

-Tengo mi coche aparcado al lado de la cafetería. ¿Vienes? Solo te dejaré en tu casa. Nada más.
-Bueno, vale. Pero solo eso, ¿eh? Gracias.
-Que sí. Vamos.
Fueron hasta el aparcamiento de la cafetería y se acercaron al coche. Niall le abrió la puerta a Mónica, que entró sonriendo. Luego entró él y se sentó. Niall sacó el coche del aparcamiento y siguió las indicaciones de Mónica para llegar a su casa.
-Gracias Niall. -Le dio un beso en la mejilla.- Pues... Supongo que... Adiós.
-Adiós, Mónica. -dijo arrancando el coche y yéndose rápido.
Mónica no pudo evitar que algunas lágrimas resbalaran por su mejilla. Niall tenía los ojos llenos de lágrimas, pero se los secó, ya que iba conduciendo. Mónica cogió las llaves y abrió la puerta de su casa. Al entrar se encontró con Natalia esperándola en el recibidor.
-¿Dónde estabas? -Eh... Pues...
-Niall, ¿verdad?
-Eh...
-Lo leí en tu movil. Estábais en la cafetería de al lado del parque, ¿sí?
-Ajá. Pero lo he dejado todo claro. Le he dicho que no quiero nada con él, que me va a hacer daño. Me ha jurado que eso no pasará, pero...
-Déjale. No le hagas caso. -Contestó Natalia. -Te hará daño y es mala influencia. Por cierto, llevas el rimel corrido. ¿Has llorado?
-¿Yo? ¡No! ¡Que gran tontería! Es por... La lluvia, sí. -Dijo Mónica nerviosa.
-Ya... Y yo soy tonta.
-Bueno... Eres rubia... -Dijo Mónica riéndose.
-¡Ala, ala! ¡Mala persona! Esto no te lo perdono. -Dijo Natalia riendo.- Bueno, ahora tengo que irme a mi casa. Adiós, enana.
-¡Adiós! -Natalia abrazó a Mónica y salió por la puerta.
Mónica subió hacia su habitación. Se tiró en la cama y cogió de la mesilla los cascos del móvil. Los puso y comenzó a escuchar música. A los cinco minutos se quedó dormida. Natalia iba caminando, con la cabeza agachada, hacia su casa cuando se chocó con alguien.
-¡Ay, perdona! No estaba mirando y... -Al levantar la cabeza vio a Lou. -¡Louis!
-Hola, Natalia. Perdonada. ¿A donde vas?
-Pues a mi casa. Pasé la noche con Mónica.
Una chica de pelo largo, liso y castaño se acercó a Lou. Llevaba una camisa de cuadros que dejaba ver su ombligo y parte de su cintura, y unos vaqueros cortos. Tenía dos helados de chocolate, y miraba con una gran sonrisa a Louis.
-Natalia, te presento a mi novia, Alice. Alice, esta es Natalia, una gran amiga. -Dijo Louis sonriendo.
-Hola; encantada. -Dijo con una gran sonrisa y tendiéndole la mano a Natalia.- ¿Quieres un helado?
-Eh... Encantada. -Natalia le estrechó la mano.- No, gracias. Tengo que llegar a mi casa. Eh... Bueno, adios chicos.
-¡Adiós! -Alice seguía sonriendo mientras se comía su helado.
-¡Hasta mañana Natalia! -Gritó Louis.
Natalia llegó a su casa y subió rápido a su habitación.
-¡Eh! ¿No piensas bajar a comer? -gritó su madre desde la cocina.
-¡Ya voy! -Natalia tiró su bolso, cogió su móvil y bajó a comer.
-Has tardado en llegar.
-¡Joder, mamá! Tenía que esperar a Mónica.
-¡No hables así y siéntate a comer!
-¡Vale, vale! -dijo Natalia bordemente.
Ella y su madre no tenían muy buena relación. No se dirigieron la palabra ni una sola vez mientras comían. Natalia no vivía con su padre. Él y su madre estaban divorciados. Su padre vivía en Estados Unidos. Pocas veces al año le veía. Pero hablaban por videochat cuando podían. Natalia quería mucho a su padre. Le contaba todo lo que le ocurría. Le echaba de menos. Más de una vez le había pedido que fuese a vivir con él. Pero ella no podía aceptar. No quería dejar a sus amigas, ni el instituto. Su vida estaba aquí. Al terminar de comer se sentó en sofá y miro el WhatsApp.

domingo, 18 de agosto de 2013

Capitulo 20

Aquella mañana Mónica se despertó sin hacer ruido para no despertar a Natalia. Cogió una camiseta blanca y fucsia a rayas y unos pantalones cortos blancos y se fue hacia el baño. Se dio una ducha y al salir, se puso la ropa y se peinó su melena morena. Se miró al espejo. Se un poco de puso rimel y le lanzó una sonrisa a su reflejo. Bajó las escaleras de su casa y salió. Cerró la puerta y fue caminando hacia la cafetería. Al llegar se sentó en una de las sillas a esperar a Niall. Niall la vio y fue por detrás hasta llegar a su lado. La tapó los ojos.
-¡Hola! ¡Estás preciosa! ¿Qué tal?
-Haber, Niall. Déjate de idioteces y dime lo que me querías decir.
-Bueno, vale. Haber, no se como explicarte que fue ella la que me besó y...
-Y eso ya me lo has dicho antes. ¿Qué más?
-Haber... Pues yo... Eh...
Por un momento Mónica dejó de escucharle y se quedó mirando sus bonitos ojos azules. A ella no le gustaba ser tan borde con la gente, y en el fondo sabía que quería perdonar a Niall. Pero no podía, o al menos eso le había dicho Natalia.
-Mónica, ¿me estás escuhando?
-Sí, sigue.
-Verás. Se que soy el mayor gilipollas que hay en este mundo. Sé que la cagué con lo que le hice a Miriam. Y tú fuiste la única que me intentó ayudar a cambiar. Y sí, lo conseguiste. Y se que besando a esa chica, te he partido el alma, pero te pido que no me dejes de hablar, que no me ignores.
-¿Por qué?
-Porque no soporto dejar de hablar a la chica que me gusta.
-¿¡¿Te-te gusto?!?
 -Sé que nos conocemos desde hace poquísimo, pero tú, al apoyarme y ser como has eres... Has sido la primera que me gusta de verdad.
-Buff. -Mónica miró al suelo.- Haber, Niall...
-Dime. -Dijo el, sonriendo.
-Pues que tu también me gustas. Ayer me trataste genial, y yo soy de las que se enamoran rápido...
-Entonces, ¿cuál es el problema?
-Pues que no. No eres buena influencia. Sé que no va a funcionar. Ya me hiciste daño con lo de ayer y no quiero volver a pasar por lo mismo.
-Pero te juro que eso no volverá a pasar.
-Niall, eres uno de los chicos más solicitados del instituto. Encontrarás a otra mucho mejor que yo. Lo siento. -Mónica se levantó de la silla y le dio un beso en la mejilla.- En serio, lo siento.
-Pero por favor, dame una oportunidad, solo una.
-No puedo. Adiós Niall.
-A-adiós.
Mónica salió por la puerta de la cafetería. Miró hacia el cielo y vio como las nubes grises borraban el azul. Siguió caminando hacia su casa. A los cinco minutos se puso a llover. Ella no llevaba paraguas así que dio un suspiro y agachó la cabeza. Alguien la cogió del hombro y la obligó a darse la vuelta.
-Mónica, te quiero. No voy a dejar que me odies. -Sí. Era Niall. Él la pasó un brazo trás la cintura y la besó. Ella no intentó apartarse. Un beso bajo la lluvia. Era todo tan perfecto. Pero no quería estar con Niall.
-No, Niall. No quiero. Lo siento...
-Es que no te voy a dejar, Mónica. Te quiero, y es en serio.
-Niall. Tengo que irme a mi casa. Voy a pillar una neumonía.

jueves, 15 de agosto de 2013

Capitulo 19

-¡Hola! ¡Que poco has tardado!
-Vine en taxi. -Le dije entrando.- ¿Qué tal en casa de Lou?
-Bastante bien. Nos lo hemos pasado genial. A partir de ahora estaré con él en el insti.
-Pues me alegro. -Le agité los rizos.
-¿Y tu que tal en la piscina?
-Eh... Estaba Niall. Y...
-¿¡Te ha hecho algo!?
-¡No, idiota! Solo se ha disculpado. -Le dije riendo.
-Mas le vale. Como te toque le mato. -Me cogió de la cintura y me acercó hacia el. Pasé los brazos alrededor de su cuello y le besé. Harry era tan cuqui...
-Te quiero, ¿vale?
-Lo sé. -Me dio un beso en la frente.
-Bueno, a Mónica casi le da algo hoy en la pisci.
-¿Y eso? ¿Se ahogó?
-Já. No. Pero con todas las lágrimas que soltó... Verás, le gusta Niall. A él le besó una amiga de Zayn, y Mónica lo vio todo. Se encerró en un baño y se puso a llorar.
-Pobre. No debería gustarle Niall...
-Ya... Pero en parte, si Niall fue a disculparse, es porque se arrepiente.
-También. Todavía me duele el golpe que me dio.
-¡Ay, mi niño! ¿Mucho?
-No, se me pasa al verte. -Dijo sonriendo. -Bueno... Hay una cosa que tengo que decirte y...
-¡Chicos! ¡La cena ya está lista! -gritó mi madre. Vi a mi hermano correr hacia la cocina y a mi padre y al de Harry casi hacer lo mismo.
-Bueno, Harry. Me lo dices luego, ¿va?
-Sí. Mejor. -Me pareció que dio un suspiro de alivio; no me gustó nada.
Después de cenar, mas hablando y riendo que otra cosa, Harry y yo subimos a mi habitación.
-Bueno, ¿que me ibas a decir?
-Eh... Verás. Mi casa... Buff. Mi casa estará acabada el lunes.
-¿¡Qué!? ¿¡Te vas!?
-El martes me voy. Yo...
-¡No! -grité.- ¡Por favor, quédate aquí!
 -Sabes que quiero, pero no puedo.
-Pero...
-Tranquila, viviré muy cerca de aquí. Podrás venir todos los días. No hay problema.
-Pero no dormiré a tu lado. No será igual.
-¿Quien ha dicho que no? Puedes quedarte a dormir cuando quieras.
Me tiré a los brazos de Harry. Le abracé fuertemente. Cerré los ojos. El me dio un beso en la frente. Yo me puse de puntillas y le besé. Por el impulso, caimos hacia la cama. Nos tumbamos en ella y nos miramos sonriendo.
-¿Ves? Echaré esto de menos.
-No, en mi casa también me podrás besar, abrazar y quien sabe.
-¡Ala! ¡Que perver! -Le besé.- Gracias por existir.
-Lo mismo te digo, fea.
Me abracé a él y me quedé dormida. Sí, lo admito. Amo dormir. Harry cogió una manta y la puso por encima nuestra. Se quedó dormido a mi lado.
                                                   ~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
-¿Que crees que debería hacer? -Le pregunto Mónica a Natalia.
-Pues dejar de darle vueltas al coco. Pasa de Niall. Hay tíos mejores.
-Pero ¿y si Miriam tiene razón?¿Y si Niall no la quiso besar?
-Pero... Bueno. Si quiere algo, hará lo posible por hablarte. ¿Que hora es?
-Las doce menos cuarto... Yo tengo sueño ya. -Dijo Mónica.
-¡Pues a dormir! -Dijo Natalia, pegando con el cojín a Mónica.
-¡Ay, Nati! -Gritó Mónica riendo.
Cada una se metió en una de las camas y se arroparon. Natalia se quedó dormida al instante. Mónica cogió su movil, que estaba en su mesilla. Tenía tres WhatsApps:
-Mónica: Te juro que yo no quería besarla. Fue ella. Lo siento.
-Mónica, no quería hacerte daño.
-Contéstame. Necesito hablar contigo.
Sí. Los mensajes eran de Niall. Ella se limitó a ponerle un "Déjame, por favor." Niall la contestó "Mañana a las 11:30 en la cafetería de al lado del parque grande." En el fondo ella también quería verle. Quería dejarle claro lo que sentía, pero también quería decirle que la dejase, que se olvidara de ella. "Vale, Niall".

martes, 13 de agosto de 2013

Capitulo 18

Niall intentó abrir la puerta del baño en el que estaba Mónica. Ella estaba sentada secándose los ojos. Decidió quitar el cerrojo.
-¿¡Que quieres!?
Niall pudo entrar al baño.
-¿Que te ha pasado?
-¡Tú! ¡Tu me pasas! ¡Déjame! ¡Natalia tenía razón!
-Oye, no sé que mierda habré hecho ahora -Dijo poniéndose de rodillas a su lado. -pero sé que no me gusta verte llorar. Así que levanta y ven.
-¿No me estás escuchando? ¡Que te vayas! ¡No quiero verte!
-¿Ha sido por ese beso?
-¡No! ¡Tú no me importas! ¿Llorar por eso? ¿En serio? -dijo en tono sarcástico.
-¡Fue ella la que me beso a mí! ¡Me aparté completamente! Es amiga de Zayn. Yo ni siquiera la conozco. Aparte, a mi me gusta otra.
-Niall. No quiero excusas. No quiero una puta mierda. Déjame en paz. Para tí no existo. Olvídame, ¿vale? Vete. -Dijo Mónica entre lágrimas.
-Pero...
-¡Que te vayas, joder!
Niall se puso de pie y salió del baño de las chicas, cabreado. Fue hacia donde Natalia y yo estábamos.
-Mónica está tardando mucho. -Le dije a Natalia.
-Se ha encerrado en un puto baño. No quiere salir. -Dijo Niall pasando a nuestro lado.
-¿Que mierda le has hecho, cacho imbecil? -Dijo Natalia poniéndose de pie.
-¡Pregúntaselo a ella! -Dijo Niall yéndose hacia su toalla.
Natalia y yo fuimos hacia los baños. Descubrimos en cual de todos estaba Mónica y la llamamos.
-¡Moni, sal! -Le dije.
-¡Mónica! ¿¡Que te ha hecho ese retrasado!? -Gritó Natalia.
Una señora que entraba al baño se nos quedó mirando. Nosotras pusimos cara de ángeles. Mónica abrió la puerta y lo primero que hizo fue abrazarme. Natalia nos miraba.
-¿Que te ha hecho?
-Vamos a la toalla y nos lo explicas mejor. -Le dije sonriendo.
Salimos del baño y fuimos hacia nuestras toallas. Niall nos miraba desde lejos. Natalia le miraba con asco. Mónica se secaba las lágrimas.
-Haber, ¿que ha pasado?
-¡Me gusta Niall! -Dijo mirando al suelo.
-Lo sabemos. -Dije. -¿Pero que ha pasado?
-Pues... Al ir al baño traté de buscar a Niall. Estaba en la piscina. Con Zayn. Y con dos amigas suyas. Zayn abrazaba a una y Niall... Besó a la otra. Yo me encerré en el baño y luego el vino a disculparse.
-¡Puto cerdo! ¡Me le cargo! -Dijo Natalia.
-Eh, tú. Siéntate. Haber, Mónica. No me pongo de parte de Niall, ni mucho menos, pero si ha ido al baño de chicas solo para pedirte perdón, será por algo ¿no?
-Me da igual por lo que sea. Me estaba empezando a gustar. Y ahora... Buff.
-Bueno. Hoy está siendo un día muy... Asdfghjkl. -Dije sonriendo.- Así que vamos a la piscina y nos quedamos allí. ¿Que hora es?
-Las siete. ¿Por? -Dijo Natalia.
-A las ocho tengo que ir a mi casa. Mi padre y el de Harry vienen hoy.Vamos a hacer una cena... En familia.
-Natalia y yo nos quedaremos aquí. Luego te vienes a mi casa, Nati; ¿vale?
-¡Siiii! -Dijo ella.
Nos fuimos a la piscina y estuvimos haciendo el idiota, riéndonos y olvidándonos de todo. A la hora de irme me despedí de ellas con uno de esos abrazos que no me gustaban nada. No tenía ganas de andar, así que me monté en un taxi que me dejó en la puerta de mi casa. Llamé a la puerta y me abrió Harry.

Capitulo 17

-Hola. -Dijo Mónica al vernos.
-Lo siento. -Natalia se abalanzó hacia ella y envolviéndola en un gran abrazo.
-Yo también lo siento. -Dijo Mónica mirando al suelo.- Si no quieres perdonar a Niall...
-No es que no quiera; es que tengo miedo de que pase algo y...
-No va a pasar nada. -Dijo Niall. -Lo juro.
-Bueno, vale. -Dijo Natalia. -¿Volvemos a nuestras toallas?
-Vamos.
Cuando nos girábamos llegó Zayn.
-Em... ¡Hola! Y adiós. -Dijo mostrando su bonita sonrisa.
-O mejor nos quedamos aquí. -Dijo Natalia volviéndose y saludando tontamente a Zayn.
-¿A tí no te gustaba Lou? -Preguntó Mónica.
-Eh... Entre él y yo no hay nada... Y Zayn es tan mono.
-Pues vete despiendo de él. -Le dije mientras Mónica y yo la cogíamos de los brazos.
-Pero... Si casi no he hablado con él y...
-Haber sido más rápida. -Dije mientras nos sentábamos en nuestras toallas.
-Já. Zayn no te pega. Te queda mejor Lou. -Añadió Mónica.
-Haber, solo somos amigos. Nada más.
-Pues la forma en la que os mirábais en su coche no dice lo mismo. -Dijo Mónica mirándola y abriendo mucho sus grandes ojos azules.
-Yo empecé odiando a Harry y luego fuimos amigos.
-¿Y qué? -Dijo Natalia.
-Míranos ahora. Estamos saliendo.
-Bueno, pero eso es distinto. Entre Louis y yo no va a pasar eso. -Dijo ella.
-Aún no me creo estar saliendo con él. -la interrumpí.- Todo ha pasado ran rápido... -Miré al suelo.
-Pues mejor, ¿no? -Mónica me miró.
-Sí. Pero sé que Harry se irá pronto. Su casa casi está lista.
-Mira el lado positivo: Vivirá cerca tuya.
-Pero no será lo mismo. No dormiré con él, no desayunaré sus ricas tortitas, no veré sus rizos a todas horas...
-Bueno, pues cuélate en su casa. A su madre le caes genial. Y su padre trabaja hasta la noche. -Intentó animarme Natalia.
-Pasaré con él todas las tardes.
-Te olvidas de algo. -Dijo Mónica echándole una mirada de complicidad a Natalia.
-¿De qué? -Pregunté con cara de idiota.
-¡De nosotras! -Dijeron las dos a la vez. Me dieron un gran abrazo, de esos que te dejan sin respiración.
-¡Soltadme! -grité.
-Vale, vale; sosa. -Me dijo Natalia en tono burlón.
Mónica miró hacia Niall. No le encontró en su toalla.
-Chicas, ahora vengo. Voy al baño. -Nos dijo. Se puso sus chanclas azules y se fue hacia el baño. Llegó hacia la zona de la piscina y buscó a Niall. Estaba con Zayn. Sí, con Zayn y con dos chicas más. Zayn estaba abrazando a una de ellas. Niall hacia el idiota con la otra. La salpicaba y ella tonteaba con él. Mónica se quedó helada. Dio unos pasos hacia la piscina, como si quisiera decirle algo a Niall. Luego vio como la chica se acercaba a Niall hasta el punto de besarle. Niall la apartó y al girarse vio a Mónica, que le miraba con lágrimas en los ojos. Ella salió corriendo hacia el baño a la vez que Niall se levantaba. Mónica entró al baño y se encerró en uno de ellos.
-¿Mónica? ¿Dónde estás? -Niall entró al baño de chicas. Comprobó que no había nadie dentro y cerró la puerta de entrada. -¿Mónica?
-¡Que me dejes, joder!

jueves, 8 de agosto de 2013

Capitulo 16

-Bueno, sois dos contra uno. No puedo hacer nada. Así que vamos donde Niall y hablemos con él. ¿Mejor?
-Mejor. -La guiñe un ojo.- Pues vamos.
-Pero esperad. -Dijo Mónica.- ¡Abrazo!
-Oh, Dios, no. Odio vuestros... -Natalia y Mónica me estrujaron entre sus brazos.- abrazos. -Terminé la frase. Nos soltamos y fuimos hacia Niall.
-Hola. -dijo Natalia cruzándose de brazos.
-Perdón, chicas.
-Ala, ya lo ha dicho; ya nos podemos ir.
-¡Que no! -Mónica y yo la cogimos del brazo.
-Bueno, vale. Pero rapidito. -Haber; se que me he pasado un montón, que me he comportado fatal y que no lo merecíais. Pero he cambiado, estoy arrepentido, haré lo que sea para que podáis perdonarme. Lo siento mucho, chicas.
-Yo te perdono, Niall. -Le dije. -Si dices que has cambiado, te creo.
-¿Cambiado? ¿En que sentido? ¿En que no tratarás de follarte a la primera que pase, y si ella no quiere, no tratar de acosarla? -Le miró Natalia sin creerselo.
-Eh... Se podría decir que... Sí.
-En fin, Niall. No se si creerte. -Dijo Natalia.
-Natalia, haz lo que quieras. Él ha pedido perdón. Si no le crees, es cosa tuya. -Dijo Mónica. -Yo si le creo. -Se agachó hacia Niall, que estaba sentado en un banco, y le abrazó.
-Gracias. -Niall la abrazó también.
-Buah. -Natalia los miró mal y se fue caminando rápido hacia la piscina.
-¿Pero que mierda le pasa ahora? -Dijo Mónica, señalándola.
-¡Y yo que se! ¡Siempre está igual! Voy a hablar con ella. -Dije yendo detrás suya.
-Buff. -Mónica se sentó al lado de Niall y se quedó mirando hacia el suelo.
-¿Que te pasa? -Niall se volvió hacia ella.
-Pues que siempre es lo mismo. Que dramatiza todo lo que digo o hago. Claro, ahora te he abrazado y... Ya la has visto. Y acabo quedando siempre como la mala. Me jode bastante que luego ella sea el centro de atención y nadie me pregunte como estoy yo.
-Pero tonta, no digas eso. Ella es así. Pero se preocupa por ti igual que tu por ella.
-Ya... Pero en parte me siento marginada. Ellas se conocen desde que tenían seis años. Yo las conozco desde hace dos años.
-Pero si ellas están aquí contigo es por algo. Yo creo que te quieren por igual. No estás marginada. -Niall intentó hacerla sonreír. Mónica le miró a los ojos. -¿Qué?
-Me acabo de dar cuenta que tenemos los ojos del mismo color. -Mónica sonrió.
-Buah que tonta, madre.
-Já. Anda, calla y dame otro abrazo.
Niall le pasó el brazo por la espalda a Mónica, y ella se apoyó en su hombro. Yo estaba persiguiendo a Natalia.
-¡Tía! ¡Que rápido andas! -Dije jadeando mientras me ponía a su lado.
-¿Que quieres? ¿Te ha dicho a que vengas a convencerme de que Niall ha cambiado?
-No, he venido por mí misma. ¿Por qué tenéis que estar siempre como el perro y el gato? ¿Por qué no dejáis de discutir?
-Es que no se da cuenta de que no es que Niall me caiga mal, sino que me da miedo por ella. Porque no quiero que Niall la haga sufrir. No se si fiarme de él.
-Y ella no te ha dicho que no te preocupes; solo le ha abrazado. Es que no os dais cuenta de que sois igual de cabezotas. Y siempre estáis discutiendo... Venga, ven. Hemos venido a estar las tres juntas, ¿no? Pues ya esta. Venga, vamos. -Le dije con una sonrisa. Aunque muchas veces se peleen, se quieren mucho.
-Vaaale, pesada. -Dijo sonriendo y siguiéndome.

Capitulo 15

Mónica se sorprendió al ver que se trataba de Niall Horan y de Zayn Malik. Niall pareció darse cuenta de que aquella chica era Mónica.
-Eh... Hola. -Dijo Niall acercándose.- No sabía que vosotras veníais también. ¿Quieres que nos vayamos a otro sitio o algo?
-Eh... No hace falta. Mientras no hagáis nada...
-He cambiado.
-¿De un día para otro?
-Lo que me dijiste ayer... Me hizo pensar... Y tenías razón. Gracias.
-De nada. Para algo estan las amigas, ¿no?
-¿Amiga? Pensé que me odiabas.
-Sí, pero como no lo vas a volver a hacer...
-Gracias por todo, Mónica.
-No hay que darlas. Bueno... Creo que me iré, mis amigas me esperan.
-Vale, adios. -Niall sonrió.
Mónica vino corriendo hacia nosotras.
-¿Y esa cara? -le pregunté.
-Niall y Zayn también han venido.
-¿Qué? ¿Otra vez él? ¿Te ha hecho algo? -preguntó Natalia.
-No, nada. Él se ha dado cuenta de su error... Y me ha jurado que no lo volverá a hacer.
-¿Y tú le crees? -Natalia la miró mal.
-Sí; todos merecen una segunda oportunidad, ¿no?
-¡Todos menos él! -Gritó Natalia.
-Pero...
-¡CHICAS! -Grité.- Da igual si Niall se merece una oportunidad o no. Da igual si él y Zayn están aquí. ¡Hemos venido a pasar un día juntas!
-Si... Pero... Es que...
-Ni peros, ni ostias. -Dije saliendo de la piscina. Natalia me siguió.- ¡Tú al agua!
 Entre Natalia y yo cogimos a Mónica de los brazos y la tiramos al agua. Mónica emitió un leve chillido antes de caer al agua. Luego salió enfadada y empujó a Natalia al agua. Después vino a por mí y, entre empujones y risas, acabamos las dos en el agua. Las tres salimos de la piscina y corrimos hacia nuestras toallas, dando pequeños saltitos porque el suelo ardía. Nos sentamos encima de las toallas y nos miramos riéndonos.
-Hola chicas. -Alguien interrumpió nuestras risas y se acercó a nosotras.- Quería pediros perdón por la gilipollez tan grande que hice y...
-Fuera, Niall. -Dijo Natalia bordemente.
-Pero...
-¡Vete!
Niall se fue hacia su toalla, junto a la de Zayn.
-¿Por que has hecho eso? Venía a disculparse. -Dijo Mónica inocentemente.
-No necesitamos sus disculpas.
-¡Pero él venía a disculparse! -Gritó Mónica poniéndose de pie.
Niall la miró al haberla oído. Ella se ruborizó y se volvió a sentar.
-Ahora estás de su lado, ¿no? ¡Después de todo lo que nos ha hecho ese gilipollas! -Chilló Natalia.
-Ha cambiado, ¿vale? Y sí, se ha portado fatal, ¡pero tiene derecho a remediar lo que hizo! ¡Empezando por pedirnos perdón!
-Oh, no. -Dije.
-¿Que pasa, Miriam? -me preguntó Natalia.
-Ya entiendo por que Mónica le defiende. ¡Te gusta Niall! -dije abriendo los ojos.
-Eh... -Ella miró al suelo.
-¡No! ¡No, no, no! ¡Ni se te ocurra acercarte a un semejante idiota! -Gritó Natalia.
-¡Dejar de gritar, coño! -Grité yo. Ellas se callaron de repente. -Haber, en parte Mónica tiene razón.
-¿Tu también le defiendes?
-Calla, Natalia. Sé que no quieres que nos acerquemos a él y que se ha pasado un montón, pero se merece una nueva oportunidad.

lunes, 5 de agosto de 2013

Capitulo 14

No me importaba nada ni nadie. Le quería a él.
-Entonces... -Dijo.- ¿Dejamos de ser amigos?
-¿Qué?
-Quiero ser algo mas que tu amigo. -Dijo agitándose los rizos.
-Por mi bien. Pero júrame que es un para siempre. Pase lo que pase.
-Pase lo que pase. -Repitió él.- Te quiero.
Me abrazó y nos quedamos dormidos en mi cama.
Al día siguiente Harry y yo bajamos a desayunar después de arreglarnos. Había quedado con mis amigas para ir a la piscina. Harry iría a casa de Louis. También iría Liam Payne, el más inteligente de clase, a su casa. Salí de la cocina y me despedí de Harry.
-Adios feo. Te quiero.
-Y yo. Pásalo bien.
Nos besamos de nuevo. Cogí mi bolsa y me fui hacia casa de Natalia.
 Natalia se acababa de levantar. Se acercó al armario y se puso un bikini negro. Luego se recogió su melena rubia en una coleta alta. Se puso un vestido blanco de playa, con la espalda al aire. Su madre casi nunca estaba en casa, por lo que bajó y de hizo el desayuno ella. Al terminar se sentó en el sofá a ver la televisión. Minutos después llamé al timbre de su casa. Vino a abrir y nos fuimos hacia la casa de Mónica.
Ella estaba peinando su negro y corto cabello. Ya había desayunado y se había puesto su bikini azul celeste, que hacia juego con sus ojos, y encima una camiseta larga fucsia y unos pantalones blancos. Cogió su toalla y la crema solar y la metió en la bolsa. El timbre de su casa sonó y ella abrió la puerta. Salió con Natalia y conmigo a la calle. Nos pusimos camino a la piscina.
-¡Día de chicas! -Saltó Mónica.
-Y sin acosadores, eh. -Dije.
-Jajajaja, mejor. ¿Y que tal con Harry? ¿Algo nuevo? -Preguntó Natalia.
-Pues...
-¿Pues?
-¡Que estamos saliendo! -Dí un pequeño saltito.
-¿En serio? ¡Me alegro mucho, tia! -Me dijo Natalia.
-¡Tia! ¡Felicidades; que duréis! -Me dijo Mónica. -Pero la verdad, se os notaba que os gustábais.
-Si ya lo decía mi hermano... -Las tres nos abrazamos.- ¿Y que tal con Lou, Natalia?
-¿Con Louis? Eh... Pues...
-Os gustáis, ¿no? -Dijo Mónica.- Ayer en su coche os lanzásteis muchas miradas.
-Haber, a mí me gusta. Pero no se como decírselo. A lo mejor el piensa que me he tirado a demasiados tíos... O algo así...
-No tiene por que pensar eso. Pero solo sabrás lo que él siente por tí si tú le dices lo que sientes por él. Si no arriesgas, no pierdes, pero tampoco ganas. -Dijo Mónica.
-Sí. Pues creo que se lo diré.
-Mónica, ¿a tí te gusta alguien? -Le pregunté.
-¿A-a mí? No...
-Vale. -dijo Natalia.
Yo me quedé mirando a Mónica. Su respuesta había sido rara. Cuando está nerviosa se pisa los zapatos. Y al responder hizo justamente eso. En fin, dejémosla. Llegamos a la entrada de la piscina, pagamos y entramos dentro. Nos sentamos en unos bancos donde había poca gente. Natalia y yo nos fuimos a la piscina; Mónica se quedó sentada al sol. Dos chicos cogieron sus toallas y las pusieron cerca de las nuestras.

sábado, 3 de agosto de 2013

Capítulo 13

Parecía que no nos seguían. Nos paramos y escondimos para mirar si venían. Pero llegaron por detrás.
-Hola, guapas. -Dijo uno de los amigos de Niall.
-¿Que quieres Niall? -dije. -A tí. No voy a parar hasta haberte...
-Niall. Eres un puto acosador. Déjala en paz. No quiere acostarse contigo. ¿Tanto te cuesta aceptar que una chica no quiera nada? -Chilló Natalia.
-Cállate, rubia.
-Me callaré si me sale del coño.
-Niall. ¿Como puedes hacer esto solo porque yo no me acuesto contigo?
 -No eres la primera. Hice una apuesta y no pienso perderla.
-¿Te estás dando cuenta de lo que haces?
-Me parece que...
Las tres salimos corriendo como pudimos. Cogí el movil y llamé a Harry.
-¿Qué pasa?
-Es Niall. Nos está siguiendo. No sabemos donde mierda ir.
-¿¡¿Donde estas?!?
-Cerca del bar de helados.
-Voy con Louis en el coche. No tardaremos. Intentar estar allí cerca.
Corrimos hacia el bar jadeando entre la multitud. Vimos el coche de Lou, del que se bajaron él y Harry, y vinieron hacia nosotras.
-¿Que coño os han hecho? -dijo Louis.
-Por ahora nada. -contestó Natalia.
-¿Habéis pedido ayuda? ¿En serio? -dijo uno de los amigos de Niall.
Sin pensárselo dos veces, Harry le dio un puñetazo a Niall. Entre el y Niall hubo una pelea enorme, que por lo que parecía, la ganaría Harry. Niall comenzó a sangrar de la nariz. Harry tenía una herida cerca del ojo. Louis cogió a Harry y le separó de Niall. Los amigos de Niall se fueron corriendo. Yo abracé a Harry. Cuando las cosas se calmaron, entramos al coche. Mónica se quedó fuera.
-No puedes obligar a una chica a acostarse contigo. Y menos acosandola así. Eres un cerdo, Niall. ¿No sabes que esto puede joder mucho?
Niall se quedó mirándola, arrepentido de todo lo que había hecho.
-Tienes razon. Soy un puto cerdo. Espero que me perdonéis.
-Niall. Se que te arrepientes, -continuó Mónica.- y por mi parte, estás perdonado. Pero si que eres un cerdo. Y deberías pedirle perdón también a ellas. En especial a una.
-Sí. Dale las gracias a Harry de mi parte. Supongo que me merecía esto más que nada.
-Sí. Bueno, adiós Niall. -Mónica se alejó viniendo hacia el coche de Lou.
Natalia iba al lado de Louis delante. Harry y yo íbamos detrás, con Mónica.
-Gracias por lo que has hecho. ¿Estás bien? -Le dije a Harry.
-Sí. No hay que darlas. Sabes que por tí hago cualquier cosa.
En aquel momento me giré hacia Harry. Él se acercó hacia mí. Nuestros labios chocaron. Sí. Nos estábamos besando. Y era lo más perfecto del mundo.
-Te quiero. -Le abracé.
-Y yo. -Me dio un beso en la frente.
Mónica nos miraba emocionada.
-Oins... Sois tan monos. -dijo.
Louis y Natalia se miraron sonriendo. Natalia empezó a ponerse roja y a mirar al suelo. Supongo que Louis le gustaba. Harry y yo bajamos del coche y nos despedimos de los chicos. Fuimos a casa y entramos. Como era tarde, estaban durmiendo, igual que siempre. Nos pusimos el pijama y Harry se metió en mi cama, conmigo.
-Eres increíble. Te quiero idiota.
-Y yo fea.
Pasé mis manos por su cuello y el las suyas por mi cintura. Le besé.

viernes, 2 de agosto de 2013

Capitulo 12

En la entrada del colegio estaban Natalia y Mónica hablando.
-Veo que ya os lleváis mejor. -Les dije.
-Sí. Volvemos a ser amigas.
-En realidad nunca dejamos de serlo. -dijo Natalia.
 -Sí. Pero todo esto es por ti, Miriam. Si no nos hubieses llamado, no hubieramos hecho las paces. -Dijo Mónica mirando sus zapatos.
-Si en el fondo os quiero. -Las abracé.
-¿Y que os pasó ayer a Harry y a ti?
-Eh... -Miré a Harry.- Fuimos al parque de atracciones.
 -Ohh que bonito. Harry es mono. ¿Verdad?
-Eh... Bueno... -En ese momento Niall y sus amigos pasaron delante y nos miraron. Mónica miró al suelo; yo miré mal a Niall, al igual que Natalia.- En fin. ¿Entramos?
-Sí. Pero esta tarde quedamos. Solo las tres. Miriam, llevas muchos días con Harry. Hoy te toca con nosotras. -Dijo Natalia.
-¡Claro que sí! ¡Tarde de chicas! -Dije mientras entraba. -¿Y dónde quedamos?
-¿Que tal en la playa? -Dijo Mónica insegura.
-Me parece bien, Moni. -Dijo Natalia.- ¿Sobre las cinco?
-¡Genial! -Mónica y yo chillamos a la vez. En uno de los intercambios, Harry escuchó a Niall y a sus amigos hablar.
-¿Y que harás con Miriam?
-No pararé hasta tirármela. Me da igual cuanto cueste. Nadie dice que no a Niall Horan.
Después del instituto, la madre de Harry vino a recogernos, junto con mi hermano. Íbamos los tres atrás. Mi hermano nos cogió la mano a Harry y a mi, y las juntó. Sí, es un poco rarito a veces. Harry y yo nos miramos sonriendo. Me puse los cascos y empecé a escuchar música mirando a Harry. Llegamos a casa y comimos. Me arreglé para salir con mis amigas. Bajé las escaleras y me despedí.
-Adios. Llegaré sobre las diez y media.
Salí por la puerta y me dirigí hacia la playa. Allí me encontré con mis amigas. Estuvimos haciéndonos fotos, mojándonos y haciendo el gilipollas. A las ocho y media decidimos ir a por unos helados. Al ir hacia el bar, vimos a tres chicos que nos resultaron conocidos. Niall y dos de sus amigos giraron sus sillas para mirarnos.
-Mierda, vámonos.
-Tranquila Miriam, -dijo Natalia.- no te van a hacer nada.
-No se, Nati. Yo creo que sería mejor irse... -Dijo Mónica.
-Chicas, ¿Que nos van a hacer?
 Niall lanzó una mirada a sus dos amigos, que se levantaron de la silla. Luego se levantó él. Se fueron acercando hacia nosotras. Hicimos un intento por no mirarles, pero no pudimos. Estaban bastante lejos, pero se les veía moverse rápido. Se veía que iban a por nosotras. Hasta Natalia se alejó de los helados. Mónica y yo salimos corriendo hacia el paseo marítimo. Natalia dudó, pero al ver que los chicos no se detenían, nos siguió. Miramos hacia atrás y vimos que andaban demasiado rápido, casi como si corriesen. Nosotras corrimos aún más rápido. Parecía que cada vez había menos gente por la calle. Nos estaban alcanzando. Nos metimos por un callejón por el que a ellos les sería difícil pasar.
-Tengo miedo, chicas. -Dijo Mónica.
-Tranquila, no creo que nos persigan mucho tiempo. -Dijo Natalia.
-No se yo. -Contesté.
Seguimos corriendo.

Capitulo 11

-¡Ala! ¡Yo me quiero montar ahí! -dijo Harry.
-Ay dios... -Sonreí.
Pagamos las entradas y entramos al parque. Un señor con una cámara se nos acercó.
-Haber, parejita. Una foto. -Harry y yo nos juntamos. El hombre nos hizo la foto. -Muchas gracias.
Andamos un rato buscando una atracción que nos gustase a los dos. Íbamos a montar en unos troncos que caían hacia el agua. En la primera caída nos mojamos poco. Luego subimos hasta la segunda, el doble de grande. Al caer nos empapamos. Montamos en bastantes atracciones más, como la noria, montañas rusas... Eran las dos y media y decidimos ir a comer.
-Me lo estoy pasando genial, Harry.
-Y yo fea.
-¿Sabes cuando te irás de mi casa?
-No. Pero supongo que pronto.
-No quiero que te vayas...
-Yo no quiero irme.
-No te vayas. Yo te dejo mi habitación, mi cama, pero no te vayas.
-Me tendré que ir. Tampoco viviremos tan lejos. Podrás venir las tardes que quieras.
-Bueno... Vale.
Terminamos de comer y nos montamos en un montón de atracciones más. Eran las siete y media de la tarde cuando nos dimos cuenta. Teníamos que volver a casa a las nueve en punto. Montamos en la casa del terror, en la que yo me cagaba viva e iba agarrada de la camiseta de Harry. El se reía. Luego andando, un señor nos obligó a entrar en el tunel del amor.
-Venga, pareja.
-Pero... No somos... -dije.
El hombre nos empujó hacia la barca. Todo era tan cursi e incómodo... Cruzabamos miradas nerviosas. Después montamos en una montaña rusa enorme. Harry me cogió de la mano en una de las rápidas curvas y no me la soltó hasta haber bajado. A las nueve volvimos a casa.
 -¿Dónde estábais? -preguntó Anne.
-Fuimos a clase, luego comimos por ahí y estuvimos andando.
-Con lo baga que es mi hija, dudo que andase. -dijo mi madre.
-Conmigo sí andaba.
-Eso es que te quiere mucho. -Dijo mi hermano.
-Eh... Bueno. Me voy a mi cuarto. 
Subí a mi cuarto. Fui hacia la mesilla y miré mi teléfono. Tres mensajes:
-Hola, soy Niall. Llámame.
-Tenemos que terminar un trabajo ¿Te acuerdas? Vente a mi casa, guapa.
-Joder, Miriam. Hoy faltaste al instituto. Mañana hablamos.
Dios. Niall no me dejaba en paz. No entendía que yo ya no quería estar con él. Todo era raro a su lado. Pero el no pararía. Decidí bajar a cenar e irme pronto a dormir. Parece que Harry hizo lo mismo. Harry se tumbó en su cama. Yo en vez de tumbarme en la mía, fui hacia la suya.
-¿Que haces?
-Quiero estar contigo, Harry.
-Te voy a echar de menos. -Me abrazó.
-Y yo a ti. Aunque te vayas, seguirás hablándome en clase, ¿verdad?
-Eso ni lo preguntes. Ahora duérmete.
-Ha estado bien hacer pellas contigo.
-Es que soy genial. -Dijo giñándome un ojo.
-Claro que sí. -Cerré los ojos.
A la mañana siguiente me desperté media hora antes. Era viernes. ¡Por fin! Me duché, me vestí y me peiné. Bajé a la cocina y con ayuda de Anne hice unas tortitas. Al terminar, bajó Harry.
-Hola, no te encontraba arriba.
-Bajé hace rato. Hice tortitas.
-Seguro que estan horribles.
-¡Ay, que majo eres, madre!
-Sí. Quiero probar esas tortitas, eh.
 -Toma. -Le puse un plato.- ¿Que tal?
-Estan bien. Se te han quemado un poco, la verdad.
-¡Oh, cállate! -le revolví los rizos.
Desayunamos y nos fuimos al instituto.
-Si Niall te hace algo hoy...
-No. Estaré con mis amigas. No hará nada.
-Puto acosador...

miércoles, 31 de julio de 2013

Capitulo 10

Seguimos viendo la película y, trás algunos sustos y estar abrazada a Harry por miedo, pudimos salir.
-Te has cagado viva, eh.
-Eh... No... -dije con ironía,
-Jajaja, que boba eres.
-Tss, cállate.
Comimos en el McDonalds de al lado y estuvimos hablando de la peli. Al salir, era de noche.
-¿Te lo has pasado bien? -me preguntó.
-Sí, de puta madre.
-Que bien hablas.
-Sí, ¿verdad? -Me quedé mirando al suelo.
-Oh, venga Miriam. ¿Que te pasa? Y no me vale un nada como respuesta.
-Patata.
-En serio, idiota. -dijo él sonriendo.
-Niall... ¿Te acuerdas en clase de francés que fui al baño a lavarme la cara porque me encontraba mal? Fue porque Niall me empezo a tocar la pierna y a subir mas la mano. Al ir al baño, él entró.
-¿Contigo, al de chicas?
-Sì. Empezó a acercarse a mí y a mirarme raro. Me hizo entrar en un baño. Cerró y me empezó a besar tratando de desabrocharme la camiseta. No se me quitaba de encima. Le empujé y le pegué una patada ahí abajo. Pude salir corriendo sin que me hiciera nada. Tengo miedo de estar sola por el instituto.
-¿¡¿¡¿QUE TE HIZO QUE?!?!? ¡Se va a cagar!
-No, Harry; pasa.
-Pero ¿y si te hace algo? -Me preguntó chillando.
-Déjalo. Me las arreglaré.
-Intenta estar con tus amigas.
-Las dos se han peleado. Si estoy con una, la otra se cabreará conmigo.
-Llámalas. Cuando lleguemos a casa. Si les cuentas lo que te ha pasado estarán contigo; harán las paces. Al fin y al cabo, ellas son amigas.
-Lo sé. Gracias.
-Si te hace algo más, no dudes en contármelo.
-Vale. Gracias por todo, Harry... -Hice una pausa.- ¡Que frío!
-Espera. -Me pasó su chaqueta por los hombros y puso sus brazos alrededor de los míos.
-¿Mejor?
-Sí. Gracias. -Me paré y me giré hacia el. Estiré mis brazos y los pasé alrededor de su cuello, abrazándole. El pasó sus manos por mi cintura.- Gracias por todo. ¿Sabes? Al principio no quería tenerte en mi habitación; ahora me alegro de que estés aquí.
-A mí me ha encantado que entrases en mi vida, fea. La haces mucho mejor.
Seguimos caminando en silencio. Llegamos a casa y todos estaban dormidos. Entramos sin hacer ruido y nos vestimos. Llamé a mis amigas y le conté lo que sucedió con Niall. Ellas intentarían arreglarlo por mí. Para que yo no estuviese sola en el instituto. Me metí en la cama pero tenía frío.
-Harry, -dije.- ¿estas dormido?
-No, ¿que pasa?
-Tengo frío. -Harry se levantó y se acercó a mi cama.- Ven, porfa. -Se metió dentro de mi cama y me abrazó.- Gracias.
Nos quedamos dormidos. A la mañana siguiente me desperté y Harry seguía abrazándome.
-Harry. -Le desperté.
-¿Que? Ah, ya es de día...
-Si, levanta.
-No, ven un rato más. -tiró de mi brazo haciendo que yo cayera a su lado.
-Como quieras. -Me abrazó.- Ains...
-¿Que?
-Que se está muy bien aquí. -Dije. - Pero llegaremos tarde.
 -¿Y si no vamos al instituto?
-Tu madre está aquí.
-Pues hagamos que vamos al colegio y vayamos a otro lado; pellas.
-Vale, pero levántate. -Dije sentándome en la cama.
-No, quédate aquí conmigo.
-Cerca de aquí hay un parque de atracciones. ¿Vamos?
-Eso no se pregunta. -Se levantó.- Me voy a vestir, pero yo no te echo de aquí.
 -Vale.
Harry se acercó al armario y cogió un polo blanco y unos vaqueros. Se quitó el pijama y se lo puso. Y sí, tableta tenía. No se podía negar que el chaval estaba bueno.
-Ya estoy. Me levanté de la cama y fui hacia el armario. Cogí un bikini amarillo fosforito, unos shorts blancos y una camiseta azul. Fuí al baño y me cambié. Me peiné y cuando volví a mi habitación Harry estaba metiendo una toalla y un bañador suyo en la bolsa. Sería por si nos mojábamos. Salimos de la habitación y bajamos a la cocina. Desayunamos algo y nos despedimos de la madre de Harry. Yo cogí unas botellas de agua por si acaso. Salimos de mi casa hacia el parque de atracciones.

Capitulo 9

Las dos eran demasiado cabezotas como para pedirse perdón. Se habían dicho cosas muy fuertes. Me quedé dormida.
-Eh... Miriam... -dijo Harry entrando por la puerta. Al verme dormida se sentó en la cama. Me miraba y sonreía. -Es mona hasta dormida.
Al despertarme una hora después vi a Harry sentado en mi cama con la tele puesta. Me levanté sin que se diera cuenta y le abracé por la espalda.
-¡Hola feo!
-Ya te has despertado. ¿Dormiste bien?
-¡Si! Me despejé de todo lo que me pasó hoy.
-¿Y que te paso?
-Ah, nada. Cosas.
-Bueno, pues me alegro. -Se giró y me miró.
-¡No, cosquillas no!
-¡Pues te aplasto! -se tiró encima mía.
-¿Que mierda haces? -dije entre risas.
-Aplastarte. No saldrás de aquí nunca.
Pasé mis brazos alrededor de su cuello.
-¿Seguro? Si no salgo, no hay cine.
-Va-vale. Te dejo salir.- se levantó de encima mía.
-¡Bien! -me levanté. Ahora fuera, que me voy a vestir.
-No tardes.
-Vaaaaaale.
Abrí el armario y me puse una camiseta rosa flúor y unos pantalones blancos. Cogí un collar de un bigote y le llevé en la mano. Salí al pasillo y allí estaba Harry esperando.
-Harry, Harry, Harry, Harry...
-¿Que quieres?
-Ponme el collar, porfiiii.
-Vale. -cogió el collar. Se puso detrás mia y lo abrochó.
-Gracias. Corre, vístete.
Harry entró en la habitación. Mientras, fui a peinarme. Me hice una coleta alta. Al salir por la puerta del baño, me tropecé. Por suerte, Harry salía por mi habitación, que estaba en frente. Caí en sus brazos.
-¿Estas bien, patosa?
 -Sí... -Dije mirando sus ojos.- Gracias por... Evitar que me fostiara.
-De nada. -Dijo sonriendo. Me quedé mirándole.- Eh...
-¡Ay, perdona! -Me aparté de sus brazos.
-Nada. ¿Nos vamos ya?
-Espera. -Me puse de puntillas para alcanzar el pelo de Harry. Le agité un poco los rizos.- Ahora.
-Jajajaja. Pues venga.
Bajamos por las escaleras, nos despedimos de Anne, de mi madre y de mi hermano, y salimos por la puerta.
-Parece que ya se llevan mejor, ¿no? -Dijo mi madre.
-Sí. Me encanta verles así. -Dijo Anne.
-Pues yo creo que se gustan. -Dijo mi hermano.
A pesar de tener diez años, no era tonto. Harry y yo andábamos dándonos empujones.
-Ay. Dios que me matas, gordo.
-Te vas a cagar. Yo estoy flaquito.
Me cogió por la cintura y me levantó apoyándome en su hombro.
-¿Que haces? ¡Bajame tonto!
-No quiero. Te quedas aquí. -Empecé a patalear.- ¡Ay! Bruta. -Me bajó.
-Oh, por fin. -Sonreí.
Seguimos andando hasta llegar al cine. Allí compramos palomitas y dos refrescos. Entramos dentro de la sala en la que veríamos la película. Empezamos a verla.
-No se que hago viendo esto. Con lo cagada que soy yo... ¡Iiihhh! -Cerré los ojos. -¡Puto retrasado! ¡Si entras ahí te mata!
-Já, yo te abrazo. -Me pasó su brazo por detras de mi hombro.- ¿Mejor?
-Sí, mucho. -Me puse roja.- ¡Joder! ¿Ves? ¡Ya se le ha cargado! ¡Si es que para que entra ahí!
-No se puede ver una película de miedo contigo, eh.
-No haberme traído.
-Nah, me lo estoy pasando genial. -Dijo.
Apoyé mi cabeza en su hombro sin darme cuenta.

martes, 30 de julio de 2013

Capitulo 8

-¡No! O al menos no siempre. Solo cuando están buenos. ¡Pero al menos yo no nací por error!
-¡Chicas! -grité.- Siempre estáis igual.
-¡Me está llamando puta!
-No, perdona. ¡Te estoy recordando lo que haces siempre!
-¡Gilipollas!
-¡Zorra!
Cada una se fue por un lado. Nos tocaba clase de Francés. Al entrar, cada una estaba sentada en una punta de la clase, con un sitio a su lado. Si me sentaba con una, la otra se enfadaría. El único sitio libre era al lado de Niall, así que me senté allí.
-¿Como es que tus amigas no estan juntas? -me preguntó.
-Se han peleado. No sabía con quien sentarme, por eso estoy aquí.
-Vale. -me sonrió.- ¿Me puedes ayudar con esto? No entiendo mucho francés.
-Vale. -Me acerqué a ver su libro, pero su mano empezó a rozar a mis piernas. Intentó subir más arriba, pero le detuve. -¿Que haces?
 Nuestra profesora se acercó. La pedí permiso para ir al baño. Me levanté y salí por la puerta de clase a lavarme la cara. No entendia que le pasaba a Niall. Era muy raro. Todo era raro. En ese momento sono la puerta al baño de chicas. Era Niall.
-¿Que haces aquí? Este no es tu baño.
-¿Estas bien?
-Si, pero eso no contesta a mi pregunta. ¿Que haces aqui?
Niall no contesto. Entro al baño y cerró la puerta. Me miro a los ojos y se fue acercando hacia mi. Entré en uno de los baños por intentar apartarme de él. Niall entró después y puso el cerrojo.
-Niall, ¿que haces? Me das miedo.
 Niall me agarró por la cintura. Me besó. Yo tenía miedo. Si solo me quisiera besar no me habría encerrado en un baño con el. Intentó desabrocharme la camiseta, pero esta vez de una manera más rara que en su casa. Fue entonces cuando le empujé hacia atrás. Niall se sorprendió. Le pegué una patada en sus partes bajas y pude quitar el cerrojo. Salí corriendo por el pasillo hasta llegar a clase. Abrí la puerta y miré a mis amigas. Luego miré hacia Harry me senté. Cinco segundos después entró Niall. Natalia y Mónica me miraron, pensando que entre nosotros ocurrió algo. Y sí, ocurrió. Pero no lo que ellas pensaban. Miré a Harry. Él tan solo tenía la cabeza agachada. Se percató de que le miraba y me sonrió. Le devolví la sonrisa. En ese momento Niall entró por la puerta. Me miraba mal. Traté de no pensar en lo ocurrido y concentrarme en francés. Al terminar la clase salí sola por la puerta. Fui hacia la salida mirando hacia el suelo.
-Oye, que me olvidas. Se supone que tengo que ir contigo a casa.
-Ah, hola Harry...
-¿Que te pasa?
-Nada...
-Está bien. ¿Estás lista para pasar miedo esta tarde? -dijo sonriendo.
-Si. -reí. Después de todo esto no tenía ganas. Pero me sentaba mal decirle que no quería ir al cine.- Pero en el fondo soy una cagada.
-No te preocupes, estoy yo.
 -Jajajajajaja; idiota.
Caminamos hacia casa. Después de comer, me tumbé un rato en mi cama. Empecé a pensar que Niall era extraño. No quería volver a verle, pero sabía que si me le encontraba trataría de besarme o algo así. Pensé en Mónica y Natalia.

domingo, 28 de julio de 2013

Capitulo 7

Como ya era tarde, Harry se levantó y al verme dormida, me cogió en brazos y me subió hasta la habitación. Me tumbó en la cama y me echó la manta por encima. El se tumbó en la suya y se durmió. A la mañana siguiente, Harry me despertó.
-¡Hola fea!
 -Ho-hola. ¿Yo no estaba dormida en el sofá?
 -Te traje hasta aquí. Venga, baja a desayunar.
-Voy.
Harry salió por la puerta. Yo me acerqué al armario y me una camiseta blanca y unas mallas negras. Me hice dos coletas en el pelo. Bajé a desayunar y la madre de Harry y él se me quedaron mirando.
-Harry, venga. Díselo. -dijo Anne.
-Tengo entradas para el cine. ¿Te apetece venir?
-¿De que es la pelicula?
-De terror. ¿Vienes?
-Me encantará.
Terminamos de desayunar y nos fuimos andando hacia el instituto, ya que perdimos el autobús.
-¿Desde hace cuanto te gusta Niall?
-Pues... Desde hace bastante tiempo.
-Es un chico majo...
-Sí... -Mire hacia Harry, que caminaba con la cabeza agachada.- Pero no tanto como mi Hazza. -Harry me miro y me abrazo por la espalda.- ¿Sabes? Es dificil andar asi.
-Te aguantas. No te pienso soltar.
-Si llegamos tarde al instituto estaremos castigados esta tarde, y no habrá cine.
-Tienes razón. -Me soltó.- ¡Corre! -Me agarró del brazo y me llevo corriendo hasta la puerta del instituto.
Nada mas sonar el timbre, entramos. Nos tocaba clase de Historia. Subimos rapidamente por las escaleras y entramos en clase. Nuestra profesora nos miro amargadamente.
-Llegan tarde.
 -Por dos minutos, lo que tardamos en subir las escaleras.
-Sientense.
Harry y yo nos miramos y nos sentamos, yo con mis amigas y él con los suyos. Continuó la clase de la señorita Robinson.
-Parece que Harry y tu os lleváis mejor, ¿no? -preguntó Natalia.
-Sí, bastante mejor.
-Y eso que le odiabas. -añadió Monica.
-Yo creo que a Harry le gusta Miriam. -Dijo Natalia riéndose.
Continuaron hablando sobre esto casi todo el día. Al fin las perdí en uno de los intercambios y pude ir a mi taquilla a coger los otros libros. Al cerrar la taquilla Niall estaba detrás.
-Hola guapa, ¿vienes esta tarde a mi casa?
-No puedo, he quedado para ir al cine.
-¿Con tus amigas?
-No exactamente.
-¿Y entonces?
-Con un amigo. -Sonreí.
-Vale. -Dijo él. Me cogió de la cintura y me volvió a besar. En ese momento pasó Harry con sus amigos. Se nos quedó mirando. Yo me aparté rápidamente de Niall.- ¿Que pasa? -dijo él.
-Nada, olvidaba que tenía que volver con mis amigas.
Cogí mis libros rápido e intenté encontrar a mis amigas en el largo pasillo del colegio. Fui hacia donde estaba la taquilla de Natalia. No estaban. Fui hacia la taquilla de Mónica, donde las vi.
-Hola Miriam. Harry nos dijo que estabas hablando con Niall.
-Si... Me besó.
-¿¡¿¡Otra vez?!?! -chillaron al unísono.
-Si... Pero me aparté.
-¿Y eso? -Pregunto Mónica abriendo mucho sus ojos azules.
-Es raro. No quiero que me bese cuando apenas nos conocemos...
-Te entiendo. -Dijo Natalia.
-¿Entenderla? ¡Si tu te tiras al primero que ves! -dijo en broma Mónica.

sábado, 27 de julio de 2013

Capitulo 6

Abrí la puerta de casa y vi a Harry con mi hermano, sentados en el sofá.
-Hola -dije- perdón por tardar tanto...
-No pasa nada. -Contestó. Me senté a su lado.- ¿Que tal?
-Pues bastante bien. La casa de Niall era genial. Subimos a su habitacion pero en vez de hacer el trabajo, me besó y...
-¿¡¿TE BESÓ?!? -exclamó Harry.
-Calla. -Mire a mi hermano. Por suerte estaba enbobado viento la tele.- Sí, me besó.
-¿Y que paso despues?
-Nos tumbamos en la cama, nos seguimos besando y... -Hice una breve pausa.- Casi llegamos a un punto donde no quería llegar.
-¿¡¿Casi...?!? -Dijo Harry asombrado.
-Sí, pero no pasó nada más; le paré. Luego nos dormimos y al levantarnos, vi la hora y vine.
-¿Y el trabajo? ¿Ni empezasteis, verdad?
-Eh... No. -Sonreí.- ¿Quien es tu compañero?
-Un tal Louis Tomlinson; es majo el chico.
-Ya se quien es. Es muy divertido. Seriais grandes amigos.
Harry sonrió. Me quedé mirando sus ojos. Eran preciosos. Aunque a mi me gustase Niall, los ojos de Harry eran los más bonitos que había visto. Harry me miró sorprendido. Nos quedamos mirandonos mutuamente, pero no era incómodo. Todo lo contrario.
-Bueno, será mejor que haga la cena. ¿Que queréis?
 -Déjalo, pide una pizza.
Mis padres no llegarían hasta tarde. Me sonó el móvil. Me levanté y lo cogí.
-Hola, Miriam. El padre de Harry y yo tenemos un importante viaje de negocios. Díselo a tu madre mañana, ya que trabaja hasta tarde. Tengo que colgar.
-Vale papá, adios. -Colgué.
Harry acababa de pedir la pizza.
-¿Quien era?
-Mi padre. Él y tu padre se irán mañana a un importante viaje de negocios.
-Vale. -Dijo sentándose en el sofá. Yo me senté a su lado.- La pizza esta pedida.
-Gracias Harry. -Sonreí.
-No hay de que. ¿Juegas? -Harry me tendió el mando de la Play.- Es fútbol, ¿crees que podrás ganarme?
-Oh, por favor, ricitos. Puedo ganarte hasta con los ojos cerrados.
-Ahora lo veremos. Harry y yo jugamos entre risas, codazos y empujones. Tras mi victoria sonó el timbre.
-¡Gané! -Me levanté de un salto y fui hacia la puerta. Recogí la pizza, la coloqué en la mesa y me volví a sentar.
-¡Bieeeen! -Dijo mi hermano lanzándose hacia la pizza.
-Fue pura suerte, Miriam. -Dijo Harry.
-No soportas que una chica te haya ganado.
-No, no soporto que tú me hayas ganado.
-¿Que diferencia hay?
-Que tú eres diferente, Miriam.
-¿Y eso?
-Tu juegas a videojuegos sin miedo de romperte una uña. Comes pizza y eres divertida, loca y simpática.
-Bueno...
-Y por eso me caes mejor. -Harry se puso encima mía y me empezó a hacer cosquillas.
-No... Por favor. Cosquillas no. -Dije como pude entre risas.- Quiero comer la pizza.
-Vale, boba. -Harry me dejó de hacer cosquillas y pude empezar a comer.
-Así mejor.
-Pero no creas que te has librado del todo. -Me dijo guiñándome un ojo.
Después de unas cuantas risas y tonterías, Harry y yo nos pudimos acabar nuestra parte de la pizza. Mi hermano se subió a su habitación y se durmió. Harry y yo nos quedamos viendo la televisión. Acabé por quedarme dormida en el sofá.

Capitulo 5

-Hola, guapa. Ya tardabas. -dijo apoyado en la puerta.- ¿Pasas?
-Ho-hola Niall. Lo siento. Sí, gracias.
Entré al enorme vestíbulo de baldosas blancas y de paredes del mismo color, con una mesita llena de flores. Dejé los zapatos al lado de los de Niall. Le seguí hacia su habitación, situada en la segunda planta.
-Me flipa tu casa. -Sonreí. -Es gigantesca.
-Sí, me lo suelen decir. Sientate. -Me acercó una silla y el cogió otra. 
-¿Sobre quien escribiremos?
-Tenemos un mes entero para hacer el trabajo. Ya lo pensaremos otro día.
-¿Y para que me has dicho que viniera?
-¿Sabes que siempre me has parecido muy mona?
-¿En-en serio?
-Sí. Quería pasar un rato con mi nueva compañera de trabajo. -Sonrió.- Y esa camiseta te queda genial.
-Sí, mis amigas me estaban arreglando para... -Algo me interrumpió. Noté a Niall muy cerca mia. ¡Me estaba besando! Cuando se apartó no pude poner otra cara que no fuera la de gilipollas asombrada y ruborizada.- ¿Me besaste?
-Sí. -Dijo el rascándose el pelo.
-Oh, dios. ¿Que quieres? No es normal que me beses. Es la primera vez que hablamos y...
-Eso no quita que siempre me hayas gustado.
-¿Y por que no me hablaste nunca?
-Digamos que no me atrevía.
Niall se volvió a acercar a mi. Yo me puse de pie para intentar evitar aquel beso, pero el hizo lo mismo. Me cogió de la cintura. Mis brazos se entrelazaron con su cuello. Empezó a dar pequeños pasos hasta que me hizo tropezar con su cama. Caí en ella, pero eso no detuvo el beso. Me intenté apartar de él pero no pude. Me gustaba aquello. Me gustaba Niall. En ese momento sonó su teléfono. El se levantó de encima mia.
-Espera un momento. -Niall salió de la habitación. Durante unos cinco minutos solo se oían gritos por su parte. Cuando entró estaba enfadado. - Perdona, eran mis padres.
-Niall, ¿que ha pasado?
-Mis padres no están aquí. Ellos llevan cuatro años viviendo fuera. Nunca han venido a visitarme. No tenemos muy buena relacion tampoco.
-Lo siento...
-Tu no tienes la culpa.
-Lo se. Pero no estes mal, ¿vale?
Niall se acercó a mi y me volvió a besar. Me agarró de la cintura y yo pasé mis brazos por su cuello. Noté como me desabrochaba la blusa. Yo no quería llegar a ese extremo, a penas habian pasado unas horas desde la primera conversación; por lo que me aparté.
-Niall... Para.
-Tranquila, no pasará nada.
-No... Para, por favor. -Me abroché la blusa.
-Como quieras. - Me dio un beso en la frente.
Nos quedamos tumbados el uno junto al otro. Acabé por dormirme entre sus brazos. Al despertar, Niall estaba a mi lado. Miré mi reloj. Eran las ocho. Tardaría media hora en volver a mi casa. Mis padres llegarían dentro de nada y Harry estaba solo cuidando de mi hermano.
-Niall. -Traté de despertarlo. Él abrió los ojos.- Tengo que volver a mi casa.
-Vale cielo. -Me dio un beso.- Hasta mañana.
 -Adios. -Salí de su habitación. Bajé por las escaleras hacia la puerta y me dirigí a mi casa.

jueves, 11 de julio de 2013

Capitulo 4

Harry se sentó en mi cama. Yo sonreí.
-¿Tanto me odias?
-¿Que?
-Es el primer dia y ya odias que esté pegado a ti.
-No es que te odie; odio la idea de compartir habitación contigo.
-Bueno, cuando terminen mi casa me iré. Por ahora intentemos llevarnos bien, ¿vale?
-Sí. -sonreí.- Amigos.
Aquella tarde nos quedamos viendo la televisión y hablando sobre nuestra vida, nuestros amigos, el antiguo instituto de Harry... Parecía que nos llevábamos mejor. Por la noche cenamos y nos fuimos rápido a la cama, ya que estábamos cansados.
-Buenas noches, Harry.
-Buenas noches, Miriam.

A la mañana siguiente me desperté contenta. No sabía por qué, pero lo estaba. Me acerqué al armario y me puse una camiseta con la bandera de Londres y un pantalón vaquero. Me dejé el pelo suelto, con los rizos por la cintura. Harry llevaba una camiseta azul y unos vaqueros. Le quedaban genial. ¿Genial? Dios... No. No debía preocuparme por eso. Él era un chico guapo, nada más. A mi me gustaba Niall Horan.
Desayunamos y nos fuimos al instituto andando. Yo iba escuchando música, así que no hablé con Harry. Nos tocaba clase de Literatura. Me senté con mis amigas y Harry con su nueva pandilla. Ví como las tontas animadoras le miraban, atusándose el pelo. Él sonreía como un idiota.
-Bien, chicos. Este mes os tocará hacer un trabajo por parejas. Tendréis que escribir sobre un escritor. Aquí os dejo las pautas que debéis seguir. -La profesora nos tendió una hoja a cada uno. Empezó a decir nombres de las parejas de alumnos. -Miriam con... ¡Niall!
¡Oh, dios mio! ¿Había dicho Niall? ¡Si, lo dijo! ¡Iba a pasar tardes con Niall! Él me miró y me mostró su perfecta sonrisa. En el cambio de clase se acercó a mi.
-Hola, Miriam. Esta tarde a mi casa, ¿vale? Ya sabes donde vivo. A las cinco vienes. No tardes. Por cierto, bonita camiseta. Hasta luego.
-A-adios.
¡Niall Horan acababa de hablarme! ¡No lo podía creer! Iba a pasar la tarde en su casa. Natalia y Mónica se me acercaron corriendo. -¡Tia! Tenemos que ir a tu casa para vestirte para la cita. -Gritó Natalia.
-No es una cita, solo es un trabajo.
 -Pero tienes que estar presentable. ¡Es Niall Horan!
-Dijo Mónica.
-Esta bien, esta bien. Podéis arreglarme vosotras.
-¡Bien! -dijeron al unísono.
Aquella tarde, después de comer con Harry, me fui al baño y me di una reconfortante ducha. Al salir, el timbre sonó y Harry fue a abrir. Natalia y Mónica subieron rápidamente a mi cuarto. Harry las siguió.
-¡Tu fuera! -gritó Natalia.- Tenemos que arreglar a Miriam para su cita con Niall.
-Simplemente es un trabajo.
-Intenta hacerles comprender eso. -Le dije a Harry.
 -Bueno, ya me voy.
Después de probarme toda la ropa que había en mi armario, nos decidimos por una blusa azul ajustada que hacia parecer más grandes mis pequeños pechos, y unos vaqueros blancos, tambien ajustados. Me hicieron ponerme unos tacones azules altísimos. Luego me alisaron el pelo entre las dos. Mónica me dio unos pendientes blancos largos. Me maquillaron también. Me miré al espejo y no podía creer lo que veía. No parecia yo. Pero la ropa que llevaba hacia notar más esas curvas de las que casi carecía. En cambio a Natalia y a Mónica no les faltaban. Ellas eran altas, tenían buen cuerpo y eran muy guapas. Natalia era rubia, de pelo liso hasta la cintura. Tenía unos ojos marrones muy expresivos y grandes. Mónica era morena, de pelo corto, casi por los hombros y con unos ojos azules preciosos.
 -Miriam, baja rápido a casa de Niall o no llegaras a tiempo. Nosotras te acompañanos.
 Bajamos hacia el salón, donde estaba Harry. Se levanto y me miro asombrado.
-¡Vaya! ¡Estas... Genial!
-Gracias. -Le sonreí.- Ahora me tengo que ir. Hasta luego.
Salí por la puerta camino de casa de Niall. Al llegar me quedé mirando boquiabierta su casa, blanca y enorme, con piscina incluida. Tenía un amplio jardín con una terraza enorme. Dentro se veía una zona acristalada en la que había un enorme jacuzzi. Era todo tan increíble. Niall Horan, yo, en una casa enorme, en la misma habitación...
Dejé de fantasear y me acerqué a la puerta. Llamé al timbre y salió Niall.

Capitulo 3

Acabó la clase de ciencias y mis amigas y yo salimos de clase hacia las taquillas. Cambiamos los libros por los de matemáticas y nos dispusimos a ir a clase del señor Smith. Harry me miraba sin saber que hacer, por lo que me acerqué a él.
-¿Que te pasa?
-Simplemente te esperaba para que me llevases a la clase del señor...
-Smith. Matemáticas. -acabé su frase.
-Exacto.
 -¿Te volverás a sentar a mi lado? -le pregunté.
-Sí. Eres la única a la que conozco aquí, aparte de tus dos amigas. Y como sabes, me dan los libros mañana.
-Si... Pero... Intenta hacer amigos ¿no? No me gusta que estes pegado a mi como una lapa.
-Si es por eso no te preocupes. Esos chicos de allí me han caído bastante bien.
Genial. Harry se iba a juntar con la panda de los ricos. Con esas animadoras idiotas. Bueno, yo no debería preocuparme por eso. Si el lo quería así...
-Mañana mismo dejaré de estar tan pegado a ti e iré con ellos. -acabó.
-Oh, genial entonces... Como no nos demos prisa no llegaremos a tiempo.
-Pues vamos. -dijo él sonriendo.
Nos dirigimos hacia la clase de matemáticas. Nos sentamos en las filas del medio. Atrás se sentaban las animadoras y los futbolistas. Delante, los empollones. Yo siempre elegía las filas del medio. Allí escuchamos hablar al señor Smith, un viejo gruñon con unos pantalones subidos demasiado hacia arriba y una corbata mal abrochada. Tenía unas gafas grandes, que se le caían cada dos por tres, y un bigote blanco que no le favorecía nada.
 -¡Miriam! ¿Estás escuchando? -dijo con su grave voz.
-Eh... Sí, lo siento, señor Smith. Miré hacia Harry que seguía esbozando su bonita sonrisa. ¿Bonita? ¿Que digo? Bueno, en verdad me parecia bonita. Pero no me gusta pensar eso.
 Las siguientes horas las pasamos en las aulas, como cada aburrido dia en nuestro instituto. Por fin era la hora de la salida. La madre de Harry nos esperaba a la salida.
 -¡Eh Harry, pasa! -gritó un chico que estaba jugando al futbol. Pude ver mejor su cara y comprendi que se trataba de Niall Horan; un chico forrado, de unos ojos azules preciosos y un pelo rubio genial. Ese chico por el que yo llevaba colada dos años, pero con el que nunca habia cruzado una palabra. Harry miró hacia sus pies y chutó con fuerza el balón.
-Harry, veo que ya has hecho amigos. -Dijo su madre.
-Sí. Son muy majos. Ya no tendré que estar pegado a ella. -dijo mirándome.
Su madre se limitó a sonreir mientras nos conducía hasta su gran coche. Ella se sentó alante y Harry conmigo atrás. Fuimos en silencio todo el viaje hasta casa; eso sí, cruzando miradas que incomodaban bastante. La madre de Harry se fue a trabajar y nos quedamos solos en casa. Fuimos hacia la cocina y preparé la mesa. La comida ya estaba hecha, asi que la calenté. Comimos en silencio. Al terminar, fregué los platos y vasos y subí a mi habitación. Me tumbé en mi cama y puse la televisión. Harry entró.
-Hola. ¿Que estás viendo?
-La MTV. Hombre, pasa. No te quedes en la puerta. Estás en tu habitación, ¿no?

Capitulo 2

Me desperte por la mañana como cualquier lunes por la mañana: como una zombie. Me puse de pie y me acerqué al armario a por una camiseta y unos pantalones. Me fui al baño y me recogí mi larga melena, rizada y negra. Luego salí haciendo un esfuerzo increíble para mostrarme agradable ante los invitados. Bajé por las escaleras hacia la cocina.
 -Hola, Miriam. -Dijo una voz detrás de mí.
-Em... Hola. -Sonreí falsamente mirando a Harry.
-Se te ve contenta, ¿quién se despierta así un lunes? -me preguntó.
-Oh, vamos, Harry. No estoy contenta. Estoy haciendo un gran esfuerzo para mantener esta sonrisa idiota. 
-Vale, no me mates. -Bromeó entrando en la cocina.
Sonreí. En el fondo era majo. Pero no quería tener a un chico de mi edad compartiendo habitación conmigo. No me gusta der la típica anfitriona adorable y generosa. Y menos con un chico de dieciseis. Seguí andando y entré en la cocina, donde estaba la madre de Harry junto a él. Mi madre fue a llevar a mi hermano al colegio y mi padre y el de Harry, trabajaban.
-Hola, cielo. -Dijo Anne.
-Hola. -sonreí.
 -Tienes el desayuno en la mesa; son tortitas.
-¿Las hiciste tú? -pregunté sentándome.
-Sí, pero desayunad rápido o no llegaréis al instituto.
Al terminar fregué el vaso y el plato y salí por la puerta. Cogí la mochila y fui hacia la entrada. Justamente estaba el autobús en frente. Harry y yo salimos por la puerta, ambos en silencio. Subimos y nos sentamos detrás de mis amigas.
-¡Hola! Soy Natalia, encantada.
-¡Ey! Yo soy Monica.
-Hola chicas, soy Harry.
 -Me encantan tus rizos. -dijo Natalia jugando con su larga melena rubia.
-Gracias. -Dijo él.
No. ¿Le hizo un cumplido nada más conocerle?
 -Nada. Mira Miriam, tienes mucha suerte de compartir habitación con un chico como él. -dijo volviéndose hacia mí.
-Sí, pero seguramente Natalia acabará ligándoselo. ¿No crees? -dijo Mónica.
-Seguramente. -contesté. -Natalia tiene al chico que quiere siempre.
-Es que es muy mono... -dijo ella.
-A ti todos te parecen monos.
Continuamos hablando de nuestras cosas. Harry iba callado. Me miraba de una manera rara, como si esperara a que yo le uniese a la conversación o algo así. No se por qué, pero no pude resistirme a mirarle.
-Harry, -dije -Nosotras nos encargaremos de enseñarte el instituto.
 -Vale, genial, preciosas.
-Oh, que mono eres. -Dijo Natalia.
-Dios... -bufé.
-¿Qué? -dijo ella.
-Nada. -sonreí.
Los cuatro seguimos hablando hasta que el autobús se detuvo en el instituto. Harry me resultaba cada vez más majo. Al final, no me importaba tanto compartir habitación con él. Digamos que me resultó majo. Entramos en el instituto y nos colocamos cada uno en nuestro sitio, salvo Harry, que hablaba con la profesora. Después de unos minutos se presentó ante la clase. ¡Mierda! A mi lado habia un sitio libre. Y como no, acabó sentándose a mi lado. Tenía que soportarle también en clase... ¡Wi! y nos sentamos en los asientos de detrás de mis amigas.

Capitulo 1

-¡Miriam! -Gritó mi madre desde el salón.- ¡Baja!
Bajé rapidamente a... Perdon, no me presenté. Soy Miram. Soy una chica de dieciseis años. Nací en Cheshire. Llevo toda mi vida viviendo aquí. Ahora mismo mi madre me llamaba para que bajase al salón. Supongo que si tardo mucho, me volverá a chillar. Será mejor que baje. En fin; esta es mi historia. Vievenidos a mi mundo.
Bajé las escaleras lo más rápido que pude. Allí estaban mi madre, mi padre y mi hermano.
-Miriam, -comenzó a decir mi madre.- como ya sabes, hoy viene la familia Styles. Esperamos que seas simpática con ellos. Cuando su casa esté, se irán. Por estas semanas debes ser maja, adorable y buena anfitriona. El señor Styles es compañero de trabajo de tu padre.
-Sí, mamá. Al grano. -dije.
-Su hijo Harry y tú compartiréis habitación.
-¿Perdona? ¿Mi habitación? ¡No, por favor!
El timbre de la puerta sonó en aquel momento. Genial, me encantará compartir habitación con un niño mimado e idiota. Mi madre me obligó a sonreír. Abrieron la puerta y allí estaban. El señor y la señora Styles entraron en mi casa y nos dieron dos besos. Harry se quedó más apartado a la hora de saludarme. Mi madre me echó una mirada fulminante, por lo que entendí que me tenía que acercar yo.
 -Hola. -Dije.- Soy Miriam.
-Hola. -Mostró su bonita sonrisa. -Soy Harry Styles. ¿De verdad tienes dieciseis años? Eres muy baja.
-Y tu eres idiota. -sonreí amargamente. Ese comentario me sentó mal.- A lo mejor es que eres muy alto.
-También. -Dijo él.-Entonces, ¿tú serás la famosa chica que compartirá habitación conmigo?
-No veas la ilusión que me hace...
-¡Miriam! Enséñale la casa a Harry. -dijo mi madre.
-Entrada, cocina, salón, comedor, baño y escaleras. Arriba está el despacho de mi padre, otro baño y las habitaciones.
-Bien, bien. Rápida. ¿Subimos?
-Vale. -salí corriendo hacia arriba. Harry me siguió.
-Mmm... Bonita. Pense que sería rosita todo.
-Tu eres tonto perdido. Já. Ni que tuviera siete años.
-Vale, ¿y donde duermo yo?
-Habrá algún colchón por ahí. ¿Que hora es?
-Las once y media. A dormir.
-¿Tu duermes y yo veo la tele? -Dije poniendo la MTV.
-Bien, bien. -sonrió.
Cogí el pijama y me fui al baño a cambiarme. Cuando llegue, Harry estaba cambiado. Le ayudé a preparar su "cama". Subí a mi cama y me arropé con la manta.
-¿Tienes frío? -dijo Harry.
-No, duérmete y déjame.
-Como quieras. Duerme bien.
-Igualmente. -Dije y seguí viendo la tele. Finalmente me quedé dormida. Harry se despertó y apagó la televisión. Se volvio a meter en su cama y se durmió.