Mónica se sorprendió al ver que se trataba de Niall Horan y de Zayn Malik. Niall pareció darse cuenta de que aquella chica era Mónica.
-Eh... Hola. -Dijo Niall acercándose.- No sabía que vosotras veníais también. ¿Quieres que nos vayamos a otro sitio o algo?
-Eh... No hace falta. Mientras no hagáis nada...
-He cambiado.
-¿De un día para otro?
-Lo que me dijiste ayer... Me hizo pensar... Y tenías razón. Gracias.
-De nada. Para algo estan las amigas, ¿no?
-¿Amiga? Pensé que me odiabas.
-Sí, pero como no lo vas a volver a hacer...
-Gracias por todo, Mónica.
-No hay que darlas. Bueno... Creo que me iré, mis amigas me esperan.
-Vale, adios. -Niall sonrió.
Mónica vino corriendo hacia nosotras.
-¿Y esa cara? -le pregunté.
-Niall y Zayn también han venido.
-¿Qué? ¿Otra vez él? ¿Te ha hecho algo? -preguntó Natalia.
-No, nada. Él se ha dado cuenta de su error... Y me ha jurado que no lo volverá a hacer.
-¿Y tú le crees? -Natalia la miró mal.
-Sí; todos merecen una segunda oportunidad, ¿no?
-¡Todos menos él! -Gritó Natalia.
-Pero...
-¡CHICAS! -Grité.- Da igual si Niall se merece una oportunidad o no. Da igual si él y Zayn están aquí. ¡Hemos venido a pasar un día juntas!
-Si... Pero... Es que...
-Ni peros, ni ostias. -Dije saliendo de la piscina. Natalia me siguió.- ¡Tú al agua!
Entre Natalia y yo cogimos a Mónica de los brazos y la tiramos al agua. Mónica emitió un leve chillido antes de caer al agua.
Luego salió enfadada y empujó a Natalia al agua. Después vino a por mí y, entre empujones y risas, acabamos las dos en el agua. Las tres salimos de la piscina y corrimos hacia nuestras toallas, dando pequeños saltitos porque el suelo ardía. Nos sentamos encima de las toallas y nos miramos riéndonos.
-Hola chicas. -Alguien interrumpió nuestras risas y se acercó a nosotras.- Quería pediros perdón por la gilipollez tan grande que hice y...
-Fuera, Niall. -Dijo Natalia bordemente.
-Pero...
-¡Vete!
Niall se fue hacia su toalla, junto a la de Zayn.
-¿Por que has hecho eso? Venía a disculparse. -Dijo Mónica inocentemente.
-No necesitamos sus disculpas.
-¡Pero él venía a disculparse! -Gritó Mónica poniéndose de pie.
Niall la miró al haberla oído. Ella se ruborizó y se volvió a sentar.
-Ahora estás de su lado, ¿no? ¡Después de todo lo que nos ha hecho ese gilipollas! -Chilló Natalia.
-Ha cambiado, ¿vale? Y sí, se ha portado fatal, ¡pero tiene derecho a remediar lo que hizo! ¡Empezando por pedirnos perdón!
-Oh, no. -Dije.
-¿Que pasa, Miriam? -me preguntó Natalia.
-Ya entiendo por que Mónica le defiende. ¡Te gusta Niall! -dije abriendo los ojos.
-Eh... -Ella miró al suelo.
-¡No! ¡No, no, no! ¡Ni se te ocurra acercarte a un semejante idiota! -Gritó Natalia.
-¡Dejar de gritar, coño! -Grité yo. Ellas se callaron de repente. -Haber, en parte Mónica tiene razón.
-¿Tu también le defiendes?
-Calla, Natalia. Sé que no quieres que nos acerquemos a él y que se ha pasado un montón, pero se merece una nueva oportunidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario