sábado, 7 de diciembre de 2013

Capitulo 26

-Ah, sí; perdona. -Me dijo levantándose. Salió de la cocina y fue hacia el salón. Terminé de desayunar y fui a verle.
-Ey, hola. -Sonreí.
-Será mejor que nos vayamos o llegaremos tarde al instituto. Se levantó y se fue hacia la salida. Salí por la puerta detrás suya. Me acequé a él, cogiéndole de la mano y acercándole a mi. -¿Qué? -Me gritó.
-Pues que te quiero, ¿vale? -Me puse de puntillas hasta alcanzar sus labios y le besé. Noté como a él se le escapaba una leve sonrisa, pero seguía besándome.
-Y yo a ti, pequeña. Perdona por lo de antes.
-Nada. Pero no lo vuelvas a hacer porque no me gusta. -Dije andando a su lado.
-Lo sé. Perdona, en serio.
-Nada. Oye, estoy un poco preocupada por Natalia.
-¿Y eso? -Me preguntó sonriendo.
-No digas nada, eh. Le gusta Louis y no soporta que tenga novia.
-Pero eso es algo normal, son celos. Los tiene todo el mundo. -Me dijo.
-Lo sé. Pero en Natalia es raro. Ella nunca ha tenido una relación formal. Siempre se lia con los chicos, pero no sale con ellos.
-Miriam, yo creo que ya es hora de que quiera a alguien de verdad. Igual que yo te quiero a ti, pues así.
-Te adoro. -Le miré a los ojos y le sonreí. -Me encantan tus ojos.
-Y a mi los tuyos. -Sonrió.
-Pero los míos son marrones. -Le dije.- No tienen nada de especial.
-Pues a mi me encantan. No por el color, sino por lo que transmiten.
-¿Y que transmiten?
-Que eres perfecta.
Sonrió y se agachó para besarme. Seguimos andando hasta llegar al instituto. Allí entramos con Louis, Natalia, Mónica y Liam por la puerta. Subimos las escaleras hasta llegar a las correspondientes clases. Natalia, Louis y yo teníamos clase de Historia. Las mesas estaban colocadas de tres así que nos sentamos juntos. La profesora comenzó a darnos clase. Yo no le hice mucho caso, estaba haciendo dibujos en mi cuaderno. Si al final estudiando del libro aprobaba con buenas notas. Aparte, nuestra profesora siempre nos acababa contando cosas de su vida, más que dar Historia.
-Y pensar que decían que los dinosaurios se habían extinguido. -Dijo Louis mirando a la profesora. Natalia y yo reimos. Yo seguí haciendo dibujos mientras Natalia miraba a Louis.
-¿Qué miras tanto? -Dijo Louis devolviéndola a la Tierra.
-Eh... Nada. Supongo. Que me perdones por lo de ayer.
-Ah, bueno. No importa. Lo pasado, pasado está. Y tú, perdonada.
-Gracias, Louis. Eres genial. -Dijo Natalia.
-¿Eh?
-Osea, a ver. Digo que es genial que lo pasado, pasado esté; sí. -Dijo Natalia soltando una risita nerviosa y mirándo sus pulseras, con las que jugueteaba nerviosa.
Seguimos escuchando la aburrida clase, o al menos fingiendolo. Yo no hacia ni caso a las palabras de la profesora. Terminó la clase, por fin, y pudimos salir por la puerta. ¿Qué tocaba ahora? Educacion física. Bien, nada me hacía más ilusión que ponerme a correr a las nueve de la mañana, después de haber dormido poco. Aparte, que aquella asignatura no era mi punto fuerte. Natalia y yo fuimos a los vestuarios. Allí nos encontramos con Harry, que le tocaba la misma clase que a nosotras. Nos pusimos nuestro chándal y fuimos al patio. Nuestro profesor nos hizo hacer grupos de dos, por lo que fui con Natalia. Era un juego de resistencia. Tu compañero tenia que contar las vueltas que podias dar al patio en quince minutos, corriendo. Natalia dio unas seis vueltas y se tiro al suelo.
-¿Como es que no puedes mas? Hay gente que supera las veinte vueltas.
-Correr no es lo mío. -Contestó ella sentandose en un banco, a mi lado.
-Tranquila, -le dije.- que ahora me toca a mí.
-Calla. Tú seguro que haces el doble que yo.
Cuando nos tocó el turno a los demas, salimos a dar las vueltas. Yo me canse a las cuatro que di, pero segui corriendo. Solo corría por intentar ponerme al lado de Harry, que corría el triple de rápido que yo. Sabía que no le iba a alcanzar, pero me pareció buena motivación para mejorar mi nota. A la vuelta número quince no sentía las piernas. Harry pasó por mi lado sonriéndome. Entonces intenté correr más rápido para ponerme a su lado. Imposible. Me paré, pero al menos hice dieciocho vueltas. Me senté en uno de los bancos, al lado de Natalia y traté de respirar.
-Estas roja. -Me dijo ella.
-Lo sé. Pero al menos he hecho más que la otra vez.
-Ya, y yo solo siete...
-Corre más. -Le dije sonriendo.
-Pero si corro, sudo; y si sudo, ¡se me corre el maquillaje!
-Madre mía...
Miré ha Harry, que se había parado cansado. Fue a beber agua y vino hacia nosotras.
-¿Estás bien?
 -No... Buah. Me va a dar algo. -Dijo sonriendo.
-Ains... Mi tomatito cherry. -Le di un beso en la mejilla.
-Eh... No. Aquí no. -Dijo Natalia riendo. Sonreí y miré a Harry. El suspiraba, fatigado. Reí.
--------------
Acabamos las clases y por fin pudimos salir del instituto.
-Buah. -Dijo Natalia.
-¿Qué? -Le dije.
-Chicas, mirad hacia allá. -Señaló a una chica que se acercaba hacia Louis y le besaba. Natalia puso cara de haberse comido algo en mal estado y empezó a caminar rápido. Niall se acercó a nosotras, seguido por Harry.
-Bueno, chicas. Me voy a mi casa, adiós. -Dijo Natalia, ya lejos de nosotras.
-¿Qué le pasa? -Preguntó Harry. Mónica y yo nos miramos, pero ninguna de las dos respondió. Harry se encogió de hombros y siguió caminando con nosotras. Íbamos en silencio, algo bastante raro.
-Bueno, chicos. Yo me tengo que ir por aqui. Hasta mañana. -Mónica de despidió de nosotros.
-Te acompaño. -Dijo Niall. -Niall, tu casa está por el otro lado...
-No importa, te acompaño igualmente. -Dijo él sonriéndola.
-Como quieras. -Mónica se mordió el labio mientras caminaba.
-¡No hagas eso! -Le dijo Niall.
-¿El qué? -Morderte el labio. Me vuelves loco. -Sonrió.
-¿Y puedo hacer esto? -Mónica se puso de puntillas hasta alcanzar los labios de Niall. Se acercó más a él y juntaron sus frentes.
-Esto es peor que lo del labio. -Sonrió. Ella juntó sus labios con los de Niall, envolviéndole en un cálido y tierno beso. El la cogió de la cintura, haciendo que sus cuerpos chocasen.
-Te quiero, Niall.



------------------------------------------------------
[CHIIIIICAAAAS, LECTORAS, KIWIS. VALE, YA. PUES ESO, SIENTO HABER SUBIDO TAAAAN TARDE. NO TENÍA EL ORDE Y LO PASÉ MAL T.T ESTUVE ESCRIBIENDO DESDE EL MÓVIL, PERO NO ME DEJABA SUBIRLOS. Y COMO SOY TAAAAAN VAGA, COMO QUE PASÉ DE INTENTARLO OTRA VEZ MÁS. BUENO, YA SABÉIS. GRACIAS A LAS LECTORAS FANTASMAS, Y A LAS QUE DE VERDAD ME DAN SU OPINIÓN, POR EJEMPLO EN TUENTI (Miriam Styles Malik). INTENTARÉ SUBIR PRONTO SI PUEDO.
ME HARÍA TAMBIÉN MUCHA ILU QUE OS PASASEIS POR MIS OTRAS NOVES Y TAL.
VALE, AHORA CONDICIONES: PARA PODER SUBIR SIGUIENTE CAP, NECESITO AL MENOS 05 COMENTARIOS AQUÍ, EN EL BLOG.
GRACIAS Y BESITOS.
ATT: MIRIAM]

domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo 25

Al terminar la canción lenta, todos se soltaron de sus parejas y volvió la party. Yo estaba besando a Harry tranquilamente cuando Natalia me cogió del brazo y apartó de él.
-¿Qué haces? -Grité mientras me arrastraba hasta el salón.
-Nada... Simplemente quería... Pasar el rato con... Mi mejor amiga... Sí, eso. -Dijo levantando la cabeza mirando hacia el patio.
-Vale, ahora sí. ¿Qué quieres?
-Mira, Lou le va a contar a Harry cosas que no me ha dicho cuando bailabamos. Quiero que hables con tu Hazzita y le saques todo lo que puedas, ¿vale?
-¿Qué? ¿Para qué?
-Pues porque necesito saber si a Lou le gusto.
-¿No has pensado en preguntárselo?
-Nah, eso es demasiado complicado.
-Claro, es más fácil sonsacarle información al novio de tu amiga en vez de ir ahí y hablar con Louis, ¿no?
-Exacto.
-Bueno... Venga, va. Pero júrame que me dejarás bailar con Harry tranquila.
-Vaaaaale. Mierda, mierda, mierda.
-¿Qué te pasa ahora?
-Mónica y Niall se han acercado al grupo. Con ella delante, Lou no le contará nada a Harry... Así que te tendré que estar dando por culo toda la noche.
-¿Quieres acabar de nuevo en la piscina? -La miré desafiante.
-Vale, vale. Volvamos.
Fuimos hacia donde estaban los demás.
-Huola. -Me dijo Harry cogiéndome de la cintura y acercándome a él. Pegó su nariz junto a la mía y me sonrió. -Has tardado, eh.
-Lo sé. Pero mejor tarde que nunca. -Le besé pasando mis manos por sus rizos, mientras él las pasaba por mis caderas.
-Dios mío. Ponerles una cama aquí mismo. -Rió Liam.
 Natalia fue hacia las bebidas. Estuvo un rato ahí hasta que Mónica se acercó a ella.
-¿Estás bien? ¿Vamos con los demás?
-No, espera. Quiero otra cerveza más.
-¿Cuantas llevas?
-Solo me he bebido una. -Mintió Natalia.
-¿Segura? Según tu voz no lo parece.
-Nah. Estoy bien. -Se sirvió otra cerveza más.
-Vale ya. -Mónica la arrastró del brazo y la llevó hasta el grupo.
-Mónica, te he dicho que estoy bien.
-Habla raro. -Dijo Niall mirándola.
-Ha bebido...
-¿Sabes, Lou? Tu novia; la Alice esa, me parece una graaan puta. -Dijo Natalia tambaleándose. -Es más, te mereces a alguien mejor. Y que esté más buena, claro.
-Eh... Louis. Perdónala, ¿vale? Está borracha, no sabe lo que dice. -Dijo Mónica mirándola.
-¿Sabes, Mónica? Dicen que los borrachos siempre dicen la verdad. -Dijo Natalia mirando a Louis. -Por algo estaré diciendo esto.
-¡Alice no es puta! ¡Es una chica genial! -Dijo Louis.
-Ya, ya.
-Louis, perdónala. Está borracha y...
-Ya, en fin. Paso de hablar con ella si está así.
-Pues adiós. -Natalia se dio media vuelta y se fue hacia el salón.
Yo sonreía y andaba agarrada de la mano de Harry hacia el grupo. El me miraba a los ojos. Todos se nos quedaron mirando.
-¿Qué? -Dije extrañada.
-Natalia ha bebido más de la cuenta... Y la novia de Louis ha salido perjudicada. -Contestó Liam.
-Pues entonces... -Dijo Harry.
-Me tocará a mi hablar con ella... -Acabé su frase.
 -Ni te molestes. -Me dijo Louis.
Sin hacerle caso me dirigí hacia el salón y fui a por Natalia. La encontré sentada en el sofá hablando con un chico. Me acerqué a ella y la cogí de un brazo levantándola.
-¿Cuántas te has bebido? -Le pregunté.
-Cuatro... Creo.
-Ya... Y todo lo que le has soltado a Lou. No es porque estuvieses muy borracha, ¿no?
-Sí. Sí lo estaba.
-Natalia, te conozco desde hace un montón de tiempo. Puedes engañarles a todos ellos, a mí no. Tu eres capaz de aguantar más cervezas que esas y seguir sobria. Explica.
-Haber... No ha sido porque haya bebido o no. Necesitaba soltarlo, y ahora, al tomarme esas cuatro cervezas pues... Salió solo. -Me dijo.
-Ya... ¿Y si vamos allí y le pides perdón a Louis?
-Sí... -Me sonrió y se dio la vuelta. -Eh... Adiós. -Sonrió al chico y volvió conmigo al patio. Fuimos con el grupo y se intentó disculpar. -Eh... Louis. Que... Joder. Lo siento, ¿vale? Tu novia no tiene la culpa de nada y yo la he cagado insultándola. Perdón.
-Ya. Bueno... ¿Amigos? -Dijo Louis tendiéndole la mano.
-Claro. -Dijo Natalia sonriendo.
*-*-*-*-*-*-*-*-*
A las dos de la mañana fuimos cada uno a nuestras casas. Harry arrancó el coche.
-Bueno, ¿qué tal? -Le pregunté.
-Pues... Genial. -Me dijo con una gran sonrisa.
-Me alegro, cielo. -Sonreí.- Bueno... Mañana es tu último día en mi casa y tal...
-Sí. Así que habrá que aprobecharlo de alguna manera, ¿no? -Dijo juguetonamente.
 -Uisuisuisuis... Que perver te estas volviendo, Hazzita. -Le dije riendo.
Al llegar a casa, nos pusimos los pijamas y nos fuimos a dormir. Mejor dicho, me puse el pijama, ya que Harry se quedó en bóxers. Nos metimos dentro de mi cama.
-Te quiero, enana. -Harry me abrazó.
-No me abraces sin camisa que me da algo. -Sonreí mientras me soltaba.- No, abrázame mejor.
-Que boba eres. -Dijo riendo.
Nos quedamos dormidos, abrazados. A la mañana siguiente me desperté aún abrazada a él. Harry estaba despierto, pero me miraba mientras yo dormía.
-Ay, que susto me has dado. -Le dije.
-No quería despertarte. Y estás tan mona dormida... -Sonrió.
-Oh; lo sé. -Dije.- Soy adorable.
-Jajajaja y estás tonta.
-No me hagas hablar, Harry... -Le dije sonriendo.
Ambos nos levantamos de mi cama y fuimos al armario. Yo me cogí lo primero que pillé y me fui al baño. Entré en la ducha y llamaron a la puerta.
-Em... Estoy yo. -Dije.
-Soy Harry. -Contestó. -Déjame entrar, anda.
-No, Harry. Me estoy duchando, me da corte.
Harry abrió la puerta y entró dentro. Yo me tapé con la cortina de la ducha.
-Harry, cielo. Me da corte, ¿puedes irte? -Le dije.
-Soy tu novio... ¿Por qué te da tanto corte?
-Porque sí. Aparte hay que irse al instituto.
-Ya... -Dijo Harry saliendo.- Perdona...
Suspiré. Al terminar de ducharme, me vestí y bajé a desayunar. Al ver a Harry me sentí un poco incómoda. No quiero que piense algo que no es verdad, pero me daba corte y... Buff.
-Eh... Harry...

sábado, 7 de septiembre de 2013

Capítulo 24

-Yo... Quería darte las gracias por el vestido. En verdad, es perfecto.
-Sí, lo sé. Te queda genial.
-No, no digo el vestido. Digo que es perfecto como me tratas. Me haces sentir demasiado bien. -Mónica miró al suelo.
-Bueno, de eso se trata, ¿no? -Sonrió él.
-Bueno... Creo que tendría que volver con mis amigas... Gracias de nuevo, Niall. -Mónica le dio un beso en la mejilla y le sonrió. Luego volvió a salir al patio. Yo me senté en el sofá, junto a Harry.
-Hola. -Sonreí.- Te venía a decir que...
-No quiero que me digas nada. Déjame.
-No, Harry. No. Eres tan bobo... ¿Como no te has dado cuenta de que tú eres el único, de que lo decía en broma? Mira, yo te quiero solo a ti. Y nada ni nadie van a hacerme cambiar de opinión, ¿entiendes?
Me miró abriendo sus preciosos ojos. Se fue acercándo lentamente a mí hasta besarme.
-Tienes razón. Soy idiota. ¿Te estoy amargando la fiesta?
-¡No, hombre! ¡No digas eso! Vamos con los demás fuera.
-Me siento completamente idiota... -Me dijo, a lo que yo solté una pequeña risa.
Me cogió la mano y apoyé mi cabeza en su hombro, mientras andábamos hacia el grupo. En verdad hacíamos una pareja muy bonita. Estuvimos bailando y riéndonos. Louis no paraba de mirar a Natalia, que bailaba con Zayn cerca del borde de la piscina. Tuvo una idea. Se acerco lentamente hacia Zayn.
-¡Hola, chicos! -Dijo dándole un leve empujón por la espalda a Zayn, lo bastante fuerte como para hacerle caer al agua. Todos los que bailaban pararon para ver aquella escena.
-¿¡¿Pero tú estas bien?!? ¡Zayn no sabe nadar! -Gritó Natalia.
-¡No tenía ni idea!
Al ver que nadie hacia nada por ayudar a Zayn, Natalia se tiró a la piscina, seguida por Louis. Entre los dos pudieron sacarle. Todos los allí presentes miraban atónitos. Algunos reían y otros flipaban.
-Dios... Pensé que no lo contaba. -Diji Zayn. -Gracias.
-¿Estás bien? Es que el pobre Louis es idiota. -Natalia le echó una mirada de odio. Se levantó y fue hacia el salón. Katy la llevó a su cuarto y la ofreció ropa y toallas. Louis y Zayn la siguieron. Subieron a su cuarto.
-Yo... Lo siento mucho. -Rompió el silencio Louis. -No tenía ni idea...
-Ya da igual. Yo estoy bien.
-Pero, ¿por que lo hiciste? -preguntó Natalia.
Al ver que Louis no respondía, se levantó y entró al baño. Comenzó a secarse el pelo con el secador de Katy. Al terminar, se quitó el vestido y secó con la toalla. Luego se puso la ropa que Katy le dio y salió por la puerta.
-Podéis pasar si queréis. -Salió del cuarto de Katy y bajó al patio.
-¿Te gusta? -preguntó Zayn.
-¿Qué? -Lou le miró tontamente.
-Natalia. ¿Te gusta?
-No, no. Yo tengo novia.
-¿Por que me has empujado si no te gusta?
-Eh...
-Bueno. Si acaso te gustase Natalia, deberías dejar a la chica con la que estás.
-Bueno. Sí. En caso de que Natalia me gustase, claro... Adiós, Zayn. -Louis salió de la habitación. Nosotros estábamos bailando y riendo en el patio, cuando llegó Niall.
-Eh... Hola a todos. Mónica, ¿podemos hablar?
-Sí. -Dijo Mónica con una sonrisa. Ambos se apartaron un poco de nosotros.
-¿Que vamos a hacer? Ya sabes. ¿Salimos? ¿Nos ignoramos? ¿El qué?
-Ignorarme te parece una buena opción, ¿no? -Mónica sonrió.
-¡No! ¡No! Me refiero a...
-Niall, lo he entendido. Mira, lo he pensado y... Nos conocemos desde hace... ¿Dos días? Deberíamos darnos más tiempo.
-Sí... Te entiendo...
-Vale, me alegro. -Sonrió.- ¿Vienes con nosotros?
-Sí. ¿No te importa?
-Nah. Quiero tenerte controladito; no me gusta que las chicas se te acerquen.
-Que boba eres, madre. Oye, ¿y la foto de esta tarde?
-Jajajaja. La subí. -Dijo Mónica entre risas.
-¿¡¿Qué?!? ¡No, por favor! ¡Dime que es coña!
-Já. La subí. Si salías bien.
-¿Bien? ¡Estaba empanado! -Sonrió Niall.
-Ya, pero eso es desde siempre. -Mónica miró al suelo y comenzó a reírse, intentando evitar la mírada de Niall.
-Que mala eres. -Rió.
-¡Y ahora una lenta! -Gritó Katy poniendo un nuevo CD. -¡Todos con pareja!
Todos los que estábamos allí fuimos a coger pareja; ya fuera tu novio, tu amigo, o un completo desconocido. Si no tenías pareja, eras un marginado; jajajajaja. Harry me cogió del brazo.
-Preciosa, ¿bailas?
-Em... Déjame pensarlo... Venga va.
-Pero primero... -Me cogió de la cintura y me acercó a él. Me miro juguetonamente a los ojos y me sonrió. Le devolví la sonrisa y le besé. Niall se acercó a Mónica.
-¿Quieres bailar?
-Eh...
-Oh, venga. Eres la única chica a la que se lo voy a pedir. No querrás que quede mal, ¿no?
-Bueno, vale. Me has convencido. -Dijo ella sonriendo y agarrando a Niall por el cuello.
-¡Bien! -Niall rió y la agarró de la cintura.
Natalia intentó buscar a algún chico, pero todos tenían pareja. Alguien se le acercó por detrás.
-Eh... Hola. Natalia, lo siento mucho por lo de antes.
-Bueno, no pasa nada. Si total, Zayn está bien.
-Entonces, ¿amigos?
-Sí. Pero me has fastidiado mi vestido. -Natalia pasó sus brazos alrededor del cuello de Lou; y este la cogió por la cintura.
-Digamos que no me gustaba como te quedaba. Era demasiado ajustado. Sin ofender, parecías una...
-Ya, no eres el único que me lo ha dicho... -Rió. -Estás empapado.
-Katy no tenía ropa para mi. -Ambos se miraron y rieron.- Bueno, ¿tú tienes novio?
-Eh... No. No como tú, que se te ve tan feliz con Alice...
-Sí... Ella es... Fantástica.
-¿Y de que la conocías?
-Es hija de unos amigos de mi padre... Les parece una chica encantadora.
-Sí. En verdad lo parece... No da la misma apariencia que yo.
-¿Que dices, Natalia?
-Nada. Ella no parece tan puta como yo a primera vista.
-Eh, no. Tú no eres puta.
-No, buah. Por eso el chico que taaaaanto me gusta no saldría nunca conmigo.
-Pues eso es porque es idiota y no se da cuenta de lo que vales. Y por cierto, ¿quién es?
-No, si idiota ya sé que es. Y tampoco pilla muy bien las indirectas. -Sonrió. -La verdad, es la primera vez que me gusta un chico.
-¿A ti? ¿La primera vez?
-Sí. Con todos los que he estado es porque estan buenos, son ricos o necesito algo a cambio. Y tampoco que se diga he salido con alguno. Solo me lio con ellos y tal...
-¿Y porque no le dices lo que sientes? -Louis movía a Natalia al ritmo de la música. -Oye, bailas bien.
-Gracias. -Natalia sonrió.- Pues supongo que porque el se reirá de mí.
-Pues si se ríe no merece la pena.
-Ya... Supongo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Capítulo 23

El cartero le entregó a Mónica un paquete marrón.
-Firma aquí, por favor.
Mónica cogió el boli y firmó en la hoja. Sujetó el paquete con una mano y cerró la puerta con la otra. Se sentó en el suelo, poniendo el paquete en frente suya. Lo abrió y vio el precioso vestido azul que antes se quedó mirando. Al cogerlo cayó una nota al suelo. La abrió y la leyó.
"Eh... Hola Mónica. Bueno, supongo que sabes quien soy. Niall. Que te vi tan contenta cuando te quedaste embobada mirando el vestido, que decidí comprártelo. Supongo que te quedará genial. Aunque me dijiste que no lo hiciese. Bueno, pues eso. Que gracias por todo. Gracias por eseñarme esas bonitas sonrisas tuyas, por todas esas tonterías y... Por aquellos besos. Se que la cagué con lo de Miriam. Pero que gracias a ti, he cambiado. Gracias a aquello que me dijiste. Aunque sea desde hace poco, me encantas. Es verte y sentir una especie de hormigueo. Perdona por lo que te haya molestado...
Te quiere:
Niall."
-Oh, dios mío. -Dijo Mónica emocionada, con una mano tapando su boca. Cogió el móvil y me llamó.
-¿Miriam?
-Hola, Mónica. -Dije. -Dime.
-Esta tarde la pasé con Niall y fue genial.
-¿Sí? Que bien. ¿Que pasó?
-Vi un vestido azul precioso y... Niall me preguntó que si lo compraba pero no le dejé. Entonces me han traído un paquete que llevaba el vestido, y una nota preciosa de Niall. Y estoy confundida. Ya no se que debo hacer. No se si quiero estar con él. ¿Que crees que debo hacer? -Me preguntó ella nerviosa.
 -Yo creo que ni una cosa ni la otra. Daos tiempo. Han pasado dos días y ya os habéis besado no sé cuantas veces. Tú espera unas semamas, a ver que pasa.
-Ya; sí. Tienes razón.
-¿Vas a preguntarle a Natalia?
-¿Para que? Su respuesta va a ser que no me acerque a él.
-Ya... Bueno te dejo, cielo. Que me voy a vestir y a intentar peinarme.
-Adiós, Miriam, te quiero.
-Y yo.-Sonreí. Colgamos.
Mónica miró la hora. Las ocho. Se quitó la ropa que llevaba y fue hacia el baño. Se puso su vestido azul, sin tirantes, y se miró al espejo. Dio un par de vueltas y sonrió varias veces. Luego cogió rimel, lápiz de ojos y pintalabios. Se maquilló y volvió a sonreír.
Mientras, Natalia se terminaba de colocar un vestido negro y ajustado. Se maquilló lo suficiente como para parecer una... Mejor me callo. Salió de su casa cogiendo su bolso, también negro. Cerró la puerta y fue a recoger a Mónica.
Yo me puse un vestido color rosa chicle claro, me puse rimel y fui a ver a Harry.
-Dios mío. -Dijo él sonriendo a la vez que me miraba.- Estás... Perfecta.
-No exageres, hombre. Seré tu novia, pero no tienes que mentir para verme contenta. -Sonreí.
-No, en serio. Lo estás.
-Harry cielo; deja de flipar y ponte la camisa, anda. -Sonreí.
-Vale. Pero... ¿y sí...? -Dijo mirándome juguetonamente.
-No, Harry. Ahora no, amor. -Me acerqué a él y le bese.
-Pero solo porque me lo dices tú, eh. -Me besó.
-Bueno, venga que no llegamos.
Fui al baño y cogí mi cepillo. Me desenredé el pelo como pude y me lo peiné un poco . Salí y allí estaba Harry esperándome. Le sonreí y cogí su mano. Tiré de él haciéndole bajar rápidamente las escaleras.
-¡Que me matas! -Gritó.
Sonreí y seguí tirando de él hacia la puerta. Salimos y montamos en su coche.
-¿Tú estás bien? -Dijo riendo.- Casi muero.
-¿Crees que yo mataría a mi príncipe favorito?
-No... Espera. ¿Hay más?
 -Puede... -Dije bromeando.
Estuvimos un rato en silencio. Era el primero que teníamos en días. Miré hacia mis tacones y luego le miré a él.
-Pero, ¿como puede haber más? ¿Que mierda te he hecho para que me digas esto?
-Pero Harry, simplemente era una...
-Déjame. ¿Quieres? -Dijo aparcando el coche en frente de la casa de Katy. Los dos salimos del coche y entramos en su casa.
-¡Hola! -Dijo ella. -Pasad.
Dentro vi a Mónica y a Natalia hablando. Harry y yo entramos. Fui hacia mis amigas.
-¡Hey! -Dije por detrás.
-¡Ostias, que susto! -Gritó Mónica. -¿Qué tal? ¿Quieres algo? -Dijo cogiendo su bebida.
-No, gracias. Pues... No muy bien...
-¿Y eso? -Dijo Natalia.
-Pues... Harry. Le dije que había más chicos, pero era de coña. Y ahora no quiere hablarme.
-Bueno, tía. Pasa. Este no puede vivir sin ti. -Dijo Natalia mirando a la puerta. -Dios mío.
Se giró hacia nosotras y sonrió tontamente. Mónica y yo miramos la puerta, por la que entraba Louis.
-No lleva a su novia... Y parece que va a salir hacia el patio...
-Ya, ¿y? -Dijo Mónica.
-Pues que está loquísima por él. -Dije en bajo.- Oye, ¿ese es el vestido?
-Sí. Mola, ¿eh? Estoy buscando a Niall para agradecérselo, pero no le encuentro...
-Tal vez está fuera. ¿Vamos? -La miré.
-Sí, venga. Las tres salimos hacia el patio y vimos a Harry, Louis y Liam. Nos acercamos a ellos. Ví como Natalia miraba a Louis embobada.
-¿Habéis visto a Niall? -Les pregunté.
-No. -Contestó Lou.
-¿¡¿Así que Niall es ese otro chico?!? -Gritó Harry.
-¡Que no! ¡Que no hay más...! -Mónica me interrunpió. -Mira, está ahí. Voy a darle las gracias, Miriam.
-¿Ves, Harry? No soy yo la que buscaba a Niall.
-A ver, me lío. ¿Porque le va a dar las gracias Mónica a Niall? -Natalia me miró.
-Pregúntaselo a ella. -Contesté.
-Pero aún así, ¡hay más! -Harry se apartó del grupo y se sentó en uno de los sofás.
-Este chico es tan... -Dije mirándole.
-Miriam, yo creo que deberías hablar con él y explicárselo.
-Ya lo he intentado. Y no me escucha. ¿Como puede ser tan tonto?
-No es tonto. -Dijo Lou.- Lo que pasa es que le importas demasiado como para darse cuenta de que lo dices en broma.
-Ya... Bueno, iré a hablar con él. Me alejé del grupo. Mientras, un chico llamó a Natalia por detrás. Al girarse vio a Zayn.
-Hola, rubia. ¿Bailas?
Natalia miró hacia Louis, que la miraba esperando una respuesta. Bueno, total, él tiene novia. Sería desperdiciar una oportunidad con Zayn.
-Claro. -Sonrió mientras Zayn se la llevaba de la mano.
Mientras, Mónica perseguía a Niall.
-¡Eh! ¡Niall! -Gritó.
-¿Sí? -Dijo el al girarse. Al ver a Mónica se sorprendió.- Vaya... Estas fantástica. Te queda genial.

lunes, 26 de agosto de 2013

Capitulo 22

Tenía uno mío:
-Esta noche fiesta en casa de Katy; 21:30
Natalia esbozó una sonrisa. Pero al momento se le borró. Seguramente Louis iba a traer a su novia a la fiesta. Bueno, ¿qué más le daba Louis? Entre ellos no había nada. Solo amigos y punto. Natalia subió a su habitación. Eran las cuatro. Como tenía tiempo de sobra, se tumbó en la cama y se durmió. A Mónica le acababa de llegar el mismo mensaje.
-Todavía queda mucho. Iré a dar un paseo.
Fue al baño, se peinó un poco y bajó.
-Papá, esta noche hay una fiesta. ¿Me dejas ir? Porfi, porfi...
-Está bien. Pero dame un beso o nada. -Mónica se agachó y le dio un beso en la mejilla.
-Me voy a dar una vuelta. Adiós, papá.
Mónica salió por la puerta y guardó la llave en uno de sus bolsillos. Andó un rato y luego se paró en una heladería. Cogió un helado de vainilla y chocolate. Al girarse alguien se chocó con ella y le tiró todo el helado encima. Miró haber quien había sido, y para rematar, se fijó en un pelo rubio y unos ojazos azules. Mierda, Niall.
-¡Tú! ¡Mira como me has puesto! ¡Y mi helado!
-Joder, perdona. Te compraré otro. Te juro que no sabía que eras tú. Solo quería un helado. Lo siento mucho.
-Bueno... No hace falta que me compres nada.
 -¡Que sí! -Niall se acercó al chico de la heladería.- Dos helados de vainilla y chocolate, por favor. -Pagó y le dio uno a Mónica. -Tu helado. Toma.
-Gracias, Niall. Y bueno, ¿te has enterado de la fiesta de esta noche?
-Claro. ¡Niall Horan nunca se pierde una fiesta!
 -Pensé que te llevaría horas arreglarte. -Dijo Mónica con una risita.
-Nah. Decidí salir a dar un paseo para despejarme. ¿Y tú?
-Pues lo mismo...
-¿Damos ese paseo juntos? -propuso Niall.
-Me has comprado un helado, así que... ¡vale!
-Jajajaja. Y bueno... Según lo que me has dicho esta mañana... ¿No se supone que me tendría que olvidar de tí?
-Em, sí. Pero eso no quita que seamos amigos, ¿no? -dijo Mónica sonriendo mientras comia su helado.
-Tienes razón. Por cierto, tienes manchada la nariz de helado.
-¿Donde? Yo no lo veo. -Dijo Mónica poniéndose bizca. -Quítamelo, que me da vergüenza.
-Osea, ¿no te da vergüenza ponerte bizca y tener la nariz manchada sí? Que pava eres, madre. -Niall cogió su servilleta y le limpió la nariz.- Listo.
-Gracias, Niall. -Dijo Mónica sonriendo. De repente se paró en frente de una tienda.- Joder. Joder. ¡Que vestido tan bonito!
-¿Cuál? -preguntó Niall acercándose a ella.
-¡Ese! El azul. Me encanta. Oye, ahora que lo pienso no tengo ningún vestido bonito para ir a la fiesta...
-¿No? ¿Y que piensas ponerte? -dijo Niall.
-Pues no sé. Algo, supongo. -Dijo Mónica riendo.
-Quieres el vestido azul, ¿no? Yo te le compro.
-No, Niall. No hace falta. -Dijo Mónica nerviosa. -Me da igual.
-Bueno, como quieras.
Siguieron andando y comiéndose sus helados. Niall tuvo que pararse a limpiarle la nariz a Mónica de nuevo. Yo no sé como esta chica se comía el helado.
-Niall.
-¿Qué? -Dijo él.
-¡Foto! -Mónica se puso a su lado. Con su móvil hizo una foto de los dos.
 -¿A ver? -Dijo Niall mirando la foto.- Borra eso. Tengo cara de haberme fumado algo.
-Coño, que no. Que sales genial. Mírame a mí. Parece que me ha dado un tic en el ojo. -Dijo Mónica riendo.
-Si tu estas perfecta...
-¡Uy que falso! Más quisiera yo ser así...
-Pues para mí lo eres. -Dijo Niall sonriendo.
-Ya. Mucho, ¿no? -Mónica se paró.
-Pues sí. -Niall se acercó a ella, cogiéndola de la cintura y la besó.
-Eh... Niall... -Dijo Mónica apartándose.
-Perdona. Lo siento.
-No, nada. -Dijo Mónica rascándose el brazo.- ¿Que hora es?
-Las siete y media. ¿Por?
-De aquí a mi casa tardo quince minutos. Creo que debería irme ya para arreglarme y tal.
-Vale. -Dijo Niall sonriendo.- Adiós.
-Adiós.
Mónica se puso de puntillas y le dio un beso en la mejilla a Niall. Él le dedicó una bonita sonrisa. Cuando Mónica se alejó lo suficiente, Niall entró en la tienda en la que habían visto aquel vestido que tan bonito que le gustaba a Mónica.
-Eh, perdone. ¿Vio hace nada a una chica que puso la cara contra el cristal y se quedó mirando tontamente el cristal? Quiere ese vestido. ¿Cuanto es?
Después de haber pagado el vestido, fue hacia el servicio de correo y hablo con uno de los carteros.
-Necesito que enviéis esto urgentemente.
Niall les dio la dirección de la casa de Mónica. Ella se estaba probando todos los vestidos de su armario. No le convencía ninguno. Unos eran muy feos, otros demasiado pomposos. Si tuviera aquel vestido azul... La puerta sonó y bajo a abrir.

jueves, 22 de agosto de 2013

Capitulo 21

-Tengo mi coche aparcado al lado de la cafetería. ¿Vienes? Solo te dejaré en tu casa. Nada más.
-Bueno, vale. Pero solo eso, ¿eh? Gracias.
-Que sí. Vamos.
Fueron hasta el aparcamiento de la cafetería y se acercaron al coche. Niall le abrió la puerta a Mónica, que entró sonriendo. Luego entró él y se sentó. Niall sacó el coche del aparcamiento y siguió las indicaciones de Mónica para llegar a su casa.
-Gracias Niall. -Le dio un beso en la mejilla.- Pues... Supongo que... Adiós.
-Adiós, Mónica. -dijo arrancando el coche y yéndose rápido.
Mónica no pudo evitar que algunas lágrimas resbalaran por su mejilla. Niall tenía los ojos llenos de lágrimas, pero se los secó, ya que iba conduciendo. Mónica cogió las llaves y abrió la puerta de su casa. Al entrar se encontró con Natalia esperándola en el recibidor.
-¿Dónde estabas? -Eh... Pues...
-Niall, ¿verdad?
-Eh...
-Lo leí en tu movil. Estábais en la cafetería de al lado del parque, ¿sí?
-Ajá. Pero lo he dejado todo claro. Le he dicho que no quiero nada con él, que me va a hacer daño. Me ha jurado que eso no pasará, pero...
-Déjale. No le hagas caso. -Contestó Natalia. -Te hará daño y es mala influencia. Por cierto, llevas el rimel corrido. ¿Has llorado?
-¿Yo? ¡No! ¡Que gran tontería! Es por... La lluvia, sí. -Dijo Mónica nerviosa.
-Ya... Y yo soy tonta.
-Bueno... Eres rubia... -Dijo Mónica riéndose.
-¡Ala, ala! ¡Mala persona! Esto no te lo perdono. -Dijo Natalia riendo.- Bueno, ahora tengo que irme a mi casa. Adiós, enana.
-¡Adiós! -Natalia abrazó a Mónica y salió por la puerta.
Mónica subió hacia su habitación. Se tiró en la cama y cogió de la mesilla los cascos del móvil. Los puso y comenzó a escuchar música. A los cinco minutos se quedó dormida. Natalia iba caminando, con la cabeza agachada, hacia su casa cuando se chocó con alguien.
-¡Ay, perdona! No estaba mirando y... -Al levantar la cabeza vio a Lou. -¡Louis!
-Hola, Natalia. Perdonada. ¿A donde vas?
-Pues a mi casa. Pasé la noche con Mónica.
Una chica de pelo largo, liso y castaño se acercó a Lou. Llevaba una camisa de cuadros que dejaba ver su ombligo y parte de su cintura, y unos vaqueros cortos. Tenía dos helados de chocolate, y miraba con una gran sonrisa a Louis.
-Natalia, te presento a mi novia, Alice. Alice, esta es Natalia, una gran amiga. -Dijo Louis sonriendo.
-Hola; encantada. -Dijo con una gran sonrisa y tendiéndole la mano a Natalia.- ¿Quieres un helado?
-Eh... Encantada. -Natalia le estrechó la mano.- No, gracias. Tengo que llegar a mi casa. Eh... Bueno, adios chicos.
-¡Adiós! -Alice seguía sonriendo mientras se comía su helado.
-¡Hasta mañana Natalia! -Gritó Louis.
Natalia llegó a su casa y subió rápido a su habitación.
-¡Eh! ¿No piensas bajar a comer? -gritó su madre desde la cocina.
-¡Ya voy! -Natalia tiró su bolso, cogió su móvil y bajó a comer.
-Has tardado en llegar.
-¡Joder, mamá! Tenía que esperar a Mónica.
-¡No hables así y siéntate a comer!
-¡Vale, vale! -dijo Natalia bordemente.
Ella y su madre no tenían muy buena relación. No se dirigieron la palabra ni una sola vez mientras comían. Natalia no vivía con su padre. Él y su madre estaban divorciados. Su padre vivía en Estados Unidos. Pocas veces al año le veía. Pero hablaban por videochat cuando podían. Natalia quería mucho a su padre. Le contaba todo lo que le ocurría. Le echaba de menos. Más de una vez le había pedido que fuese a vivir con él. Pero ella no podía aceptar. No quería dejar a sus amigas, ni el instituto. Su vida estaba aquí. Al terminar de comer se sentó en sofá y miro el WhatsApp.

domingo, 18 de agosto de 2013

Capitulo 20

Aquella mañana Mónica se despertó sin hacer ruido para no despertar a Natalia. Cogió una camiseta blanca y fucsia a rayas y unos pantalones cortos blancos y se fue hacia el baño. Se dio una ducha y al salir, se puso la ropa y se peinó su melena morena. Se miró al espejo. Se un poco de puso rimel y le lanzó una sonrisa a su reflejo. Bajó las escaleras de su casa y salió. Cerró la puerta y fue caminando hacia la cafetería. Al llegar se sentó en una de las sillas a esperar a Niall. Niall la vio y fue por detrás hasta llegar a su lado. La tapó los ojos.
-¡Hola! ¡Estás preciosa! ¿Qué tal?
-Haber, Niall. Déjate de idioteces y dime lo que me querías decir.
-Bueno, vale. Haber, no se como explicarte que fue ella la que me besó y...
-Y eso ya me lo has dicho antes. ¿Qué más?
-Haber... Pues yo... Eh...
Por un momento Mónica dejó de escucharle y se quedó mirando sus bonitos ojos azules. A ella no le gustaba ser tan borde con la gente, y en el fondo sabía que quería perdonar a Niall. Pero no podía, o al menos eso le había dicho Natalia.
-Mónica, ¿me estás escuhando?
-Sí, sigue.
-Verás. Se que soy el mayor gilipollas que hay en este mundo. Sé que la cagué con lo que le hice a Miriam. Y tú fuiste la única que me intentó ayudar a cambiar. Y sí, lo conseguiste. Y se que besando a esa chica, te he partido el alma, pero te pido que no me dejes de hablar, que no me ignores.
-¿Por qué?
-Porque no soporto dejar de hablar a la chica que me gusta.
-¿¡¿Te-te gusto?!?
 -Sé que nos conocemos desde hace poquísimo, pero tú, al apoyarme y ser como has eres... Has sido la primera que me gusta de verdad.
-Buff. -Mónica miró al suelo.- Haber, Niall...
-Dime. -Dijo el, sonriendo.
-Pues que tu también me gustas. Ayer me trataste genial, y yo soy de las que se enamoran rápido...
-Entonces, ¿cuál es el problema?
-Pues que no. No eres buena influencia. Sé que no va a funcionar. Ya me hiciste daño con lo de ayer y no quiero volver a pasar por lo mismo.
-Pero te juro que eso no volverá a pasar.
-Niall, eres uno de los chicos más solicitados del instituto. Encontrarás a otra mucho mejor que yo. Lo siento. -Mónica se levantó de la silla y le dio un beso en la mejilla.- En serio, lo siento.
-Pero por favor, dame una oportunidad, solo una.
-No puedo. Adiós Niall.
-A-adiós.
Mónica salió por la puerta de la cafetería. Miró hacia el cielo y vio como las nubes grises borraban el azul. Siguió caminando hacia su casa. A los cinco minutos se puso a llover. Ella no llevaba paraguas así que dio un suspiro y agachó la cabeza. Alguien la cogió del hombro y la obligó a darse la vuelta.
-Mónica, te quiero. No voy a dejar que me odies. -Sí. Era Niall. Él la pasó un brazo trás la cintura y la besó. Ella no intentó apartarse. Un beso bajo la lluvia. Era todo tan perfecto. Pero no quería estar con Niall.
-No, Niall. No quiero. Lo siento...
-Es que no te voy a dejar, Mónica. Te quiero, y es en serio.
-Niall. Tengo que irme a mi casa. Voy a pillar una neumonía.