-¡Hola! ¡Que poco has tardado!
-Vine en taxi. -Le dije entrando.- ¿Qué tal en casa de Lou?
-Bastante bien. Nos lo hemos pasado genial. A partir de ahora estaré con él en el insti.
-Pues me alegro. -Le agité los rizos.
-¿Y tu que tal en la piscina?
-Eh... Estaba Niall. Y...
-¿¡Te ha hecho algo!?
-¡No, idiota! Solo se ha disculpado. -Le dije riendo.
-Mas le vale. Como te toque le mato. -Me cogió de la cintura y me acercó hacia el. Pasé los brazos alrededor de su cuello y le besé. Harry era tan cuqui...
-Te quiero, ¿vale?
-Lo sé. -Me dio un beso en la frente.
-Bueno, a Mónica casi le da algo hoy en la pisci.
-¿Y eso? ¿Se ahogó?
-Já. No. Pero con todas las lágrimas que soltó... Verás, le gusta Niall. A él le besó una amiga de Zayn, y Mónica lo vio todo. Se encerró en un baño y se puso a llorar.
-Pobre. No debería gustarle Niall...
-Ya... Pero en parte, si Niall fue a disculparse, es porque se arrepiente.
-También. Todavía me duele el golpe que me dio.
-¡Ay, mi niño! ¿Mucho?
-No, se me pasa al verte. -Dijo sonriendo. -Bueno... Hay una cosa que tengo que decirte y...
-¡Chicos! ¡La cena ya está lista! -gritó mi madre. Vi a mi hermano correr hacia la cocina y a mi padre y al de Harry casi hacer lo mismo.
-Bueno, Harry. Me lo dices luego, ¿va?
-Sí. Mejor. -Me pareció que dio un suspiro de alivio; no me gustó nada.
Después de cenar, mas hablando y riendo que otra cosa, Harry y yo subimos a mi habitación.
-Bueno, ¿que me ibas a decir?
-Eh... Verás. Mi casa... Buff. Mi casa estará acabada el lunes.
-¿¡Qué!? ¿¡Te vas!?
-El martes me voy. Yo...
-¡No! -grité.- ¡Por favor, quédate aquí!
-Sabes que quiero, pero no puedo.
-Pero...
-Tranquila, viviré muy cerca de aquí. Podrás venir todos los días. No hay problema.
-Pero no dormiré a tu lado. No será igual.
-¿Quien ha dicho que no? Puedes quedarte a dormir cuando quieras.
Me tiré a los brazos de Harry. Le abracé fuertemente. Cerré los ojos. El me dio un beso en la frente. Yo me puse de puntillas y le besé. Por el impulso, caimos hacia la cama. Nos tumbamos en ella y nos miramos sonriendo.
-¿Ves? Echaré esto de menos.
-No, en mi casa también me podrás besar, abrazar y quien sabe.
-¡Ala! ¡Que perver! -Le besé.- Gracias por existir.
-Lo mismo te digo, fea.
Me abracé a él y me quedé dormida. Sí, lo admito. Amo dormir. Harry cogió una manta y la puso por encima nuestra. Se quedó dormido a mi lado.
~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~*~
-¿Que crees que debería hacer? -Le pregunto Mónica a Natalia.
-Pues dejar de darle vueltas al coco. Pasa de Niall. Hay tíos mejores.
-Pero ¿y si Miriam tiene razón?¿Y si Niall no la quiso besar?
-Pero... Bueno. Si quiere algo, hará lo posible por hablarte. ¿Que hora es?
-Las doce menos cuarto... Yo tengo sueño ya. -Dijo Mónica.
-¡Pues a dormir! -Dijo Natalia, pegando con el cojín a Mónica.
-¡Ay, Nati! -Gritó Mónica riendo.
Cada una se metió en una de las camas y se arroparon. Natalia se quedó dormida al instante. Mónica cogió su movil, que estaba en su mesilla. Tenía tres WhatsApps:
-Mónica: Te juro que yo no quería besarla. Fue ella. Lo siento.
-Mónica, no quería hacerte daño.
-Contéstame. Necesito hablar contigo.
Sí. Los mensajes eran de Niall. Ella se limitó a ponerle un "Déjame, por favor." Niall la contestó "Mañana a las 11:30 en la cafetería de al lado del parque grande." En el fondo ella también quería verle. Quería dejarle claro lo que sentía, pero también quería decirle que la dejase, que se olvidara de ella. "Vale, Niall".
No hay comentarios:
Publicar un comentario