-Hola, guapa. Ya tardabas. -dijo apoyado en la puerta.- ¿Pasas?
-Ho-hola Niall. Lo siento. Sí, gracias.
Entré al enorme vestíbulo de baldosas blancas y de paredes del mismo color, con una mesita llena de flores. Dejé los zapatos al lado de los de Niall. Le seguí hacia su habitación, situada en la segunda planta.
-Me flipa tu casa. -Sonreí. -Es gigantesca.
-Sí, me lo suelen decir. Sientate. -Me acercó una silla y el cogió otra.
-¿Sobre quien escribiremos?
-Tenemos un mes entero para hacer el trabajo. Ya lo pensaremos otro día.
-¿Y para que me has dicho que viniera?
-¿Sabes que siempre me has parecido muy mona?
-¿En-en serio?
-Sí. Quería pasar un rato con mi nueva compañera de trabajo. -Sonrió.- Y esa camiseta te queda genial.
-Sí, mis amigas me estaban arreglando para... -Algo me interrumpió. Noté a Niall muy cerca mia. ¡Me estaba besando! Cuando se apartó no pude poner otra cara que no fuera la de gilipollas asombrada y ruborizada.- ¿Me besaste?
-Sí. -Dijo el rascándose el pelo.
-Oh, dios. ¿Que quieres? No es normal que me beses. Es la primera vez que hablamos y...
-Eso no quita que siempre me hayas gustado.
-¿Y por que no me hablaste nunca?
-Digamos que no me atrevía.
Niall se volvió a acercar a mi. Yo me puse de pie para intentar evitar aquel beso, pero el hizo lo mismo. Me cogió de la cintura. Mis brazos se entrelazaron con su cuello. Empezó a dar pequeños pasos hasta que me hizo tropezar con su cama. Caí en ella, pero eso no detuvo el beso. Me intenté apartar de él pero no pude. Me gustaba aquello. Me gustaba Niall. En ese momento sonó su teléfono. El se levantó de encima mia.
-Espera un momento. -Niall salió de la habitación. Durante unos cinco minutos solo se oían gritos por su parte. Cuando entró estaba enfadado. - Perdona, eran mis padres.
-Niall, ¿que ha pasado?
-Mis padres no están aquí. Ellos llevan cuatro años viviendo fuera. Nunca han venido a visitarme. No tenemos muy buena relacion tampoco.
-Lo siento...
-Tu no tienes la culpa.
-Lo se. Pero no estes mal, ¿vale?
Niall se acercó a mi y me volvió a besar. Me agarró de la cintura y yo pasé mis brazos por su cuello. Noté como me desabrochaba la blusa. Yo no quería llegar a ese extremo, a penas habian pasado unas horas desde la primera conversación; por lo que me aparté.
-Niall... Para.
-Tranquila, no pasará nada.
-No... Para, por favor. -Me abroché la blusa.
-Como quieras. - Me dio un beso en la frente.
Nos quedamos tumbados el uno junto al otro. Acabé por dormirme entre sus brazos.
Al despertar, Niall estaba a mi lado. Miré mi reloj. Eran las ocho. Tardaría media hora en volver a mi casa. Mis padres llegarían dentro de nada y Harry estaba solo cuidando de mi hermano.
-Niall. -Traté de despertarlo. Él abrió los ojos.- Tengo que volver a mi casa.
-Vale cielo. -Me dio un beso.- Hasta mañana.
-Adios. -Salí de su habitación. Bajé por las escaleras hacia la puerta y me dirigí a mi casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario