-¡No! O al menos no siempre. Solo cuando están buenos. ¡Pero al menos yo no nací por error!
-¡Chicas! -grité.- Siempre estáis igual.
-¡Me está llamando puta!
-No, perdona. ¡Te estoy recordando lo que haces siempre!
-¡Gilipollas!
-¡Zorra!
Cada una se fue por un lado. Nos tocaba clase de Francés. Al entrar, cada una estaba sentada en una punta de la clase, con un sitio a su lado. Si me sentaba con una, la otra se enfadaría. El único sitio libre era al lado de Niall, así que me senté allí.
-¿Como es que tus amigas no estan juntas? -me preguntó.
-Se han peleado. No sabía con quien sentarme, por eso estoy aquí.
-Vale. -me sonrió.- ¿Me puedes ayudar con esto? No entiendo mucho francés.
-Vale. -Me acerqué a ver su libro, pero su mano empezó a rozar a mis piernas. Intentó subir más arriba, pero le detuve.
-¿Que haces?
Nuestra profesora se acercó. La pedí permiso para ir al baño. Me levanté y salí por la puerta de clase a lavarme la cara. No entendia que le pasaba a Niall. Era muy raro. Todo era raro.
En ese momento sono la puerta al baño de chicas. Era Niall.
-¿Que haces aquí? Este no es tu baño.
-¿Estas bien?
-Si, pero eso no contesta a mi pregunta. ¿Que haces aqui?
Niall no contesto. Entro al baño y cerró la puerta. Me miro a los ojos y se fue acercando hacia mi. Entré en uno de los baños por intentar apartarme de él. Niall entró después y puso el cerrojo.
-Niall, ¿que haces? Me das miedo.
Niall me agarró por la cintura. Me besó. Yo tenía miedo. Si solo me quisiera besar no me habría encerrado en un baño con el. Intentó desabrocharme la camiseta, pero esta vez de una manera más rara que en su casa. Fue entonces cuando le empujé hacia atrás. Niall se sorprendió. Le pegué una patada en sus partes bajas y pude quitar el cerrojo. Salí corriendo por el pasillo hasta llegar a clase. Abrí la puerta y miré a mis amigas. Luego miré hacia Harry me senté. Cinco segundos después entró Niall. Natalia y Mónica me miraron, pensando que entre nosotros ocurrió algo. Y sí, ocurrió. Pero no lo que ellas pensaban. Miré a Harry. Él tan solo tenía la cabeza agachada. Se percató de que le miraba y me sonrió. Le devolví la sonrisa. En ese momento Niall entró por la puerta. Me miraba mal. Traté de no pensar en lo ocurrido y concentrarme en francés. Al terminar la clase salí sola por la puerta. Fui hacia la salida mirando hacia el suelo.
-Oye, que me olvidas. Se supone que tengo que ir contigo a casa.
-Ah, hola Harry...
-¿Que te pasa?
-Nada...
-Está bien. ¿Estás lista para pasar miedo esta tarde? -dijo sonriendo.
-Si. -reí. Después de todo esto no tenía ganas. Pero me sentaba mal decirle que no quería ir al cine.- Pero en el fondo soy una cagada.
-No te preocupes, estoy yo.
-Jajajajajaja; idiota.
Caminamos hacia casa. Después de comer, me tumbé un rato en mi cama. Empecé a pensar que Niall era extraño. No quería volver a verle, pero sabía que si me le encontraba trataría de besarme o algo así. Pensé en Mónica y Natalia.
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