Abrí la puerta de casa y vi a Harry con mi hermano, sentados en el sofá.
-Hola -dije- perdón por tardar tanto...
-No pasa nada. -Contestó. Me senté a su lado.- ¿Que tal?
-Pues bastante bien. La casa de Niall era genial. Subimos a su habitacion pero en vez de hacer el trabajo, me besó y...
-¿¡¿TE BESÓ?!? -exclamó Harry.
-Calla. -Mire a mi hermano. Por suerte estaba enbobado viento la tele.- Sí, me besó.
-¿Y que paso despues?
-Nos tumbamos en la cama, nos seguimos besando y... -Hice una breve pausa.- Casi llegamos a un punto donde no quería llegar.
-¿¡¿Casi...?!? -Dijo Harry asombrado.
-Sí, pero no pasó nada más; le paré. Luego nos dormimos y al levantarnos, vi la hora y vine.
-¿Y el trabajo? ¿Ni empezasteis, verdad?
-Eh... No. -Sonreí.- ¿Quien es tu compañero?
-Un tal Louis Tomlinson; es majo el chico.
-Ya se quien es. Es muy divertido. Seriais grandes amigos.
Harry sonrió. Me quedé mirando sus ojos. Eran preciosos. Aunque a mi me gustase Niall, los ojos de Harry eran los más bonitos que había visto. Harry me miró sorprendido. Nos quedamos mirandonos mutuamente, pero no era incómodo. Todo lo contrario.
-Bueno, será mejor que haga la cena. ¿Que queréis?
-Déjalo, pide una pizza.
Mis padres no llegarían hasta tarde. Me sonó el móvil. Me levanté y lo cogí.
-Hola, Miriam. El padre de Harry y yo tenemos un importante viaje de negocios. Díselo a tu madre mañana, ya que trabaja hasta tarde. Tengo que colgar.
-Vale papá, adios. -Colgué.
Harry acababa de pedir la pizza.
-¿Quien era?
-Mi padre. Él y tu padre se irán mañana a un importante viaje de negocios.
-Vale. -Dijo sentándose en el sofá. Yo me senté a su lado.- La pizza esta pedida.
-Gracias Harry. -Sonreí.
-No hay de que. ¿Juegas? -Harry me tendió el mando de la Play.- Es fútbol, ¿crees que podrás ganarme?
-Oh, por favor, ricitos. Puedo ganarte hasta con los ojos cerrados.
-Ahora lo veremos.
Harry y yo jugamos entre risas, codazos y empujones. Tras mi victoria sonó el timbre.
-¡Gané! -Me levanté de un salto y fui hacia la puerta. Recogí la pizza, la coloqué en la mesa y me volví a sentar.
-¡Bieeeen! -Dijo mi hermano lanzándose hacia la pizza.
-Fue pura suerte, Miriam. -Dijo Harry.
-No soportas que una chica te haya ganado.
-No, no soporto que tú me hayas ganado.
-¿Que diferencia hay?
-Que tú eres diferente, Miriam.
-¿Y eso?
-Tu juegas a videojuegos sin miedo de romperte una uña. Comes pizza y eres divertida, loca y simpática.
-Bueno...
-Y por eso me caes mejor. -Harry se puso encima mía y me empezó a hacer cosquillas.
-No... Por favor. Cosquillas no. -Dije como pude entre risas.- Quiero comer la pizza.
-Vale, boba. -Harry me dejó de hacer cosquillas y pude empezar a comer.
-Así mejor.
-Pero no creas que te has librado del todo. -Me dijo guiñándome un ojo.
Después de unas cuantas risas y tonterías, Harry y yo nos pudimos acabar nuestra parte de la pizza. Mi hermano se subió a su habitación y se durmió. Harry y yo nos quedamos viendo la televisión.
Acabé por quedarme dormida en el sofá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario