domingo, 1 de septiembre de 2013

Capítulo 23

El cartero le entregó a Mónica un paquete marrón.
-Firma aquí, por favor.
Mónica cogió el boli y firmó en la hoja. Sujetó el paquete con una mano y cerró la puerta con la otra. Se sentó en el suelo, poniendo el paquete en frente suya. Lo abrió y vio el precioso vestido azul que antes se quedó mirando. Al cogerlo cayó una nota al suelo. La abrió y la leyó.
"Eh... Hola Mónica. Bueno, supongo que sabes quien soy. Niall. Que te vi tan contenta cuando te quedaste embobada mirando el vestido, que decidí comprártelo. Supongo que te quedará genial. Aunque me dijiste que no lo hiciese. Bueno, pues eso. Que gracias por todo. Gracias por eseñarme esas bonitas sonrisas tuyas, por todas esas tonterías y... Por aquellos besos. Se que la cagué con lo de Miriam. Pero que gracias a ti, he cambiado. Gracias a aquello que me dijiste. Aunque sea desde hace poco, me encantas. Es verte y sentir una especie de hormigueo. Perdona por lo que te haya molestado...
Te quiere:
Niall."
-Oh, dios mío. -Dijo Mónica emocionada, con una mano tapando su boca. Cogió el móvil y me llamó.
-¿Miriam?
-Hola, Mónica. -Dije. -Dime.
-Esta tarde la pasé con Niall y fue genial.
-¿Sí? Que bien. ¿Que pasó?
-Vi un vestido azul precioso y... Niall me preguntó que si lo compraba pero no le dejé. Entonces me han traído un paquete que llevaba el vestido, y una nota preciosa de Niall. Y estoy confundida. Ya no se que debo hacer. No se si quiero estar con él. ¿Que crees que debo hacer? -Me preguntó ella nerviosa.
 -Yo creo que ni una cosa ni la otra. Daos tiempo. Han pasado dos días y ya os habéis besado no sé cuantas veces. Tú espera unas semamas, a ver que pasa.
-Ya; sí. Tienes razón.
-¿Vas a preguntarle a Natalia?
-¿Para que? Su respuesta va a ser que no me acerque a él.
-Ya... Bueno te dejo, cielo. Que me voy a vestir y a intentar peinarme.
-Adiós, Miriam, te quiero.
-Y yo.-Sonreí. Colgamos.
Mónica miró la hora. Las ocho. Se quitó la ropa que llevaba y fue hacia el baño. Se puso su vestido azul, sin tirantes, y se miró al espejo. Dio un par de vueltas y sonrió varias veces. Luego cogió rimel, lápiz de ojos y pintalabios. Se maquilló y volvió a sonreír.
Mientras, Natalia se terminaba de colocar un vestido negro y ajustado. Se maquilló lo suficiente como para parecer una... Mejor me callo. Salió de su casa cogiendo su bolso, también negro. Cerró la puerta y fue a recoger a Mónica.
Yo me puse un vestido color rosa chicle claro, me puse rimel y fui a ver a Harry.
-Dios mío. -Dijo él sonriendo a la vez que me miraba.- Estás... Perfecta.
-No exageres, hombre. Seré tu novia, pero no tienes que mentir para verme contenta. -Sonreí.
-No, en serio. Lo estás.
-Harry cielo; deja de flipar y ponte la camisa, anda. -Sonreí.
-Vale. Pero... ¿y sí...? -Dijo mirándome juguetonamente.
-No, Harry. Ahora no, amor. -Me acerqué a él y le bese.
-Pero solo porque me lo dices tú, eh. -Me besó.
-Bueno, venga que no llegamos.
Fui al baño y cogí mi cepillo. Me desenredé el pelo como pude y me lo peiné un poco . Salí y allí estaba Harry esperándome. Le sonreí y cogí su mano. Tiré de él haciéndole bajar rápidamente las escaleras.
-¡Que me matas! -Gritó.
Sonreí y seguí tirando de él hacia la puerta. Salimos y montamos en su coche.
-¿Tú estás bien? -Dijo riendo.- Casi muero.
-¿Crees que yo mataría a mi príncipe favorito?
-No... Espera. ¿Hay más?
 -Puede... -Dije bromeando.
Estuvimos un rato en silencio. Era el primero que teníamos en días. Miré hacia mis tacones y luego le miré a él.
-Pero, ¿como puede haber más? ¿Que mierda te he hecho para que me digas esto?
-Pero Harry, simplemente era una...
-Déjame. ¿Quieres? -Dijo aparcando el coche en frente de la casa de Katy. Los dos salimos del coche y entramos en su casa.
-¡Hola! -Dijo ella. -Pasad.
Dentro vi a Mónica y a Natalia hablando. Harry y yo entramos. Fui hacia mis amigas.
-¡Hey! -Dije por detrás.
-¡Ostias, que susto! -Gritó Mónica. -¿Qué tal? ¿Quieres algo? -Dijo cogiendo su bebida.
-No, gracias. Pues... No muy bien...
-¿Y eso? -Dijo Natalia.
-Pues... Harry. Le dije que había más chicos, pero era de coña. Y ahora no quiere hablarme.
-Bueno, tía. Pasa. Este no puede vivir sin ti. -Dijo Natalia mirando a la puerta. -Dios mío.
Se giró hacia nosotras y sonrió tontamente. Mónica y yo miramos la puerta, por la que entraba Louis.
-No lleva a su novia... Y parece que va a salir hacia el patio...
-Ya, ¿y? -Dijo Mónica.
-Pues que está loquísima por él. -Dije en bajo.- Oye, ¿ese es el vestido?
-Sí. Mola, ¿eh? Estoy buscando a Niall para agradecérselo, pero no le encuentro...
-Tal vez está fuera. ¿Vamos? -La miré.
-Sí, venga. Las tres salimos hacia el patio y vimos a Harry, Louis y Liam. Nos acercamos a ellos. Ví como Natalia miraba a Louis embobada.
-¿Habéis visto a Niall? -Les pregunté.
-No. -Contestó Lou.
-¿¡¿Así que Niall es ese otro chico?!? -Gritó Harry.
-¡Que no! ¡Que no hay más...! -Mónica me interrunpió. -Mira, está ahí. Voy a darle las gracias, Miriam.
-¿Ves, Harry? No soy yo la que buscaba a Niall.
-A ver, me lío. ¿Porque le va a dar las gracias Mónica a Niall? -Natalia me miró.
-Pregúntaselo a ella. -Contesté.
-Pero aún así, ¡hay más! -Harry se apartó del grupo y se sentó en uno de los sofás.
-Este chico es tan... -Dije mirándole.
-Miriam, yo creo que deberías hablar con él y explicárselo.
-Ya lo he intentado. Y no me escucha. ¿Como puede ser tan tonto?
-No es tonto. -Dijo Lou.- Lo que pasa es que le importas demasiado como para darse cuenta de que lo dices en broma.
-Ya... Bueno, iré a hablar con él. Me alejé del grupo. Mientras, un chico llamó a Natalia por detrás. Al girarse vio a Zayn.
-Hola, rubia. ¿Bailas?
Natalia miró hacia Louis, que la miraba esperando una respuesta. Bueno, total, él tiene novia. Sería desperdiciar una oportunidad con Zayn.
-Claro. -Sonrió mientras Zayn se la llevaba de la mano.
Mientras, Mónica perseguía a Niall.
-¡Eh! ¡Niall! -Gritó.
-¿Sí? -Dijo el al girarse. Al ver a Mónica se sorprendió.- Vaya... Estas fantástica. Te queda genial.

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